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Contratos indefinidos que parecen temporales: el 40% no consigue superar el año

logotipo de El Economista El Economista 13/03/2018 elEconomista.es
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Hace años, la firma de un contrato indefinido era considerado como un sinónimo de estabilidad laboral. Sin embargo, los cambios que ha sufrido el marco laboral durante la Gran Recesión han transformado las relaciones laborales en España de una forma considerable. Según demuestra un estudio realizado por los economistas Florentino Felgueroso, José Ignacio García-Pérza y Marcel Jansen publicado en Nada es Gratis, el 40% de los nuevos empleos indefinidos son de corta duración.

Es decir, de los nuevos contratos indefinidos que se firman al año, el 40% tiene una duración inferior al año. La causa fundamental de esta corta duración es el despido, que representa alrededor del 60% de las bajas en los nuevos contratos indefinidos.

Según destacan estos expertos, en los últimos cuatro años de crecimiento económico en España "se necesitaron en promedio ocho contratos indefinidos por cada ocupado adicional con este tipo de contrato".

Cambios tras la reforma

El uso del contrato indefinido está ganando fuerza. Resulta relevante destacar a este respecto que desde la reforma laboral de 2012, la indemnización por despido objetivo es de 20 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades. En caso de que el despido sea considerado improcedente, la indeminización será de 33 días por año trabajo y un máximos de 24 mensualidades.

Antes de la reforma laboral, esta indemnización ascendía a 45 días de salario con un máximo de 45 mensualidades, mientras que el despido procedente. El despido procedente tenía las mismas indemnizaciones antes de 2012, sin embargo lo que cambió radicalmente fueron los motivos por los que se considera un despido como procedente por causas económicas, que permite usar a la empresa este tipo de vía cuando se acumulen tres trimestres con caídas en los ingresos o las ventas.

Esta reducción de los costes (más los incrementos en la flexibilidad interna) del contrato indefinido ha reducido la brecha de derechos entre diferentes contratos, lo que podría estar detrás del mayor uso del contrato indefinido en los últimos años.

La seguridad crece con la antigüedad

De los datos recompilados por estos expertos, se puede vislumbrar que la 'seguridad' de estos contratos crece con la antigüedad, mientras que los más jóvenes tienen una 'tasa de supervivencia' menor. Esta tasa es de solo el 57,5% para los empleos indefinidos que tienen tres meses o menos de antigüedad, mientras que llega al 90% para los que tienen más de 3 años en la empresa.

Por otro lado, el 88% de las bajas que se producen en los nuevos contratos indefinidos "transita en su mayor parte a otra situación laboral distinta a la del empleo indefinido. No parece, por lo tanto que tan elevadas tasas de separación tempranas vengan motivadas por abandonos voluntarios para moverse a otro empelo indefinido".

Por qué sucede esto

Parece que el uso del contrato indefinido se podría estar extendiendo a sectores con mayor temporalidad, como pueden ser los relacionados con el turismo, la hostelería o la construcción.

Por otro lado, los economistas de Nada es Gratis creen que el alto porcentaje de despidos en los primeros seis meses "podría deberse a un mayor uso de bajas por finalización del periodo de prueba".

Esta situación deja entrever que con la legislación actual y los instrumentos utilizados para combatir la alta rotación laboral, se comprueba que el despido en los contratos indefinidos no resulta tan complicado en los primeros meses. "Y esta evidencia se une a otras tantas que ponen en duda la imperiosa necesidad de que existan diferencias entre contratación temporal e indefinida".

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