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Por qué el arroz blanco es tan peligroso para la salud como el azúcar

logotipo de El Confidencial El Confidencial 19/05/2017 Gonzalo de Diego Ramos
¿Debemos empezar a preocuparnos por este alimento? (iStock) © Externa ¿Debemos empezar a preocuparnos por este alimento? (iStock)

Varios trabajos demuestran que los asiáticos tienen un riesgo mayor a la hora de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con la población europea. El fenómeno resulta sorprendente si tenemos en cuenta que las cifras de sobrepeso son considerablemente inferiores en el continente oriental, con países como Singapur donde, sin embargo, el 11,3% de la población ha sido diagnosticada con la enfermedad, ocupando el segundo puesto en el ranking mundial, solo por debajo de Estados Unidos.

Frente a tales evidencias, resulta obvio que el problema se halla en algún factor de la dieta que es común en tales países. El punto de mira se ha situado así en los últimos años en un alimento tan básico como el arroz blanco y las conclusiones, desde diversos frentes, no son nada buenas para aquellos que aman la gastronomía proveniente de esta parte del planeta.

Las evidencias que lo demuestran

Entre las investigaciones más relevantes, la Universidad de Harvard publicó hace unos años un ‘paper’ en el que se señalaba que comer el alimento diariamente podía aumentar el riesgo de padecer diabetes tipo 2 de manera incuestionable.

El estudio utilizó una muestra de 352.384 participantes provenientes de cuatro países: China, Japón, Estados Unidos y Australia. Según los resultados, aquellos sujetos que ingerían mayores cantidades del cereal tenían un 27% más posibilidades de acabar desarrollando la enfermedad.

La causa por la que el arroz blanco tiene estos efectos no está del todo clara, aunque se especula con su alto índice glucémico (un sistema para cuantificar el impacto de sobre el nivel de glucosa en sangre una vez ingerido el alimento) que provocaría importantes picos de azúcar que harían trabajar al páncreas (el órgano que produce la insulina) en exceso.

No obstante, para algunos expertos, el fenómeno es más complejo y sería en realidad el fruto de la combinación del alimento con otras causas: “El arroz blanco ha formado parte desde hace milenios de la dieta asiática, cuando antes el riesgo de diabetes era muy bajo”, afirma el doctor David Katz, profesor asociado de Salud Pública de la Universidad de Yale, a ‘ABC News’. “El arroz blanco junto con otros aspectos de la vida moderna, como hacer menos ejercicio, es lo que eleva la incidencia de diabetes”.

La alarma en los países asiáticos

Basándose en los resultados del estudio de la Universidad de Harvard, el Ministerio de Sanidad de Singapur ha lanzado recientemente una campaña para concienciar a sus ciudadanos sobre el consumo del alimento. Los altos niveles de la enfermedad que está sufriendo esta nación cuestan a las arcas públicas más de 1.000 millones de dólares anuales. En concreto, el jefe ejecutivo del Departamento para la Promoción de la Salud, Zee Yoong Kang y el doctor Stanly Liew, han querido ilustrar el peligro asegurando que una dosis corriente de arroz contiene el doble de carbohidratos que los refrescos, situándose así el arroz a un nivel comparable al de la comida basura y las bebidas carbonatadas.

El riesgo es menor en otros arroces. (iStock) © Proporcionado por El Confidencial El riesgo es menor en otros arroces. (iStock)

Considerando las costumbres de nuestra dieta, no parece que, por el momento, deban existir grandes preocupaciones por lo que respecta a España. Con todo, ante la epidemia particular que están sufriendo otros países, está bien echar la vista a las recomendaciones que están llevando a cabo sus autoridades sanitarias en las que se invita a la población a tener en cuenta variedades del producto consideradas más saludables, como el arroz integral o especies como el basmati que poseen un menor índice glucémico, así como realizar paseos de más quince minutos al día si la ingesta es frecuente.

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