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El VAR completa otro milagro para el Tottenham en el Etihad

logotipo de Sport Sport 17/08/2019
Otamendi se emplea a fondo para frenar a Kane y Eriksen © Proporcionado por Zeta Digital S.L.U. Otamendi se emplea a fondo para frenar a Kane y Eriksen

Lo peor de las pesadillas no debe ser que sucedan, sino que se repitan. Si en la mente de muchos ‘fans’ celestes estaba todavía la eliminación en cuartos de Champions contra los ‘spurs’, la tarde del sábado volvieron a sufrir el dolor en sus carnes. Con el partido empatado 2-230 tiros realizados por parte del City, y tan solo 2 por el Tottenham, llegó su momento en el descuento. Habían chocado contra todos los elementos hasta que Gabriel Jesus recogió un balón muerto en un saque de esquina y lo guardó a la red. Estallaron las celebraciones en el Etihad, hasta que Michael Oliver señaló al VAR. Recién llegada a la Premier, la tecnología volvió a romper el clímax perfecto para anular el gol por unas manos previas de Laporte. El destino obró otro milagro para Pochettino en Manchester, y fue cruel con Guardiola, que haciéndolo todo, se llevó prácticamente nada.

El arrollo del Manchester City fue tal que costó entender como el Tottenham salió con vida. No contentos con el 0-5 al West Ham en la primera jornada, el equipo de Guardiola arrancó huracanado. Con Bernardo y Agüero de vuelta en el once, los celestes se comían al Tottenham en la presión y les obligó a un desgaste importante en defensa. Pochettino, quizás intuyendo el guión del partido, reforzó su centro del campo con hormigón, con Sissoko acompañando a Winks y Ndombele. Ni así evitó el torbellino.

El foco de los problemas que generaba el City arrancaba por la banda derecha. Con Walker, acelerado como un cohete, y el fino Bernardo Silva. Las combinaciones del portugués con De Bruyne, caído a banda fueron mortíferas: ellos generaron los dos goles. En el primero centró el belga para que Sterling, en el segundo palo, cabeceara a placer, a la espalda de Walker-Peters. El ‘7’ del City sumó su cuarto gol en dos partidos, convirtiéndose en máximo artillero de la Premier.

Por el camino, sin saber como, el Tottenham igualóLamela consiguió recibir a la espalda de los centrocampistas locales, y se sacó un tiro desde la frontal que de tan iluso, superó a Ederson. Algo más pudo hacer el portero del City, mal colocado. El empate no perturbó al City, que volvió a lo que estaba haciendo hasta el momento: incursiones de Bernardo y De Bruyne por el flanco derecho. Y funcionó: de nuevo centró el belga, y Agüero la rozó con la bota para poner el 2-1.

El 2-1 incluso era un premio muy corto para los méritos del City. Gündogan perdonó un tiro franco en el área, e hizo exactamente lo mismo en la reanudación: Dos obuses de De Bruyne, un tiro alto del Kun, un intento manso de Bernardo y una parada de Lloris a RodriAl Tottenham lo aguantaban sus dos centrales, alguna parada de su portero y lo que quiso la suerte. Que no fue poco.

Porqué Pochettino movió fichas. Entró Lucas Moura que, en el primer balón que tocó, marcó gol. Lo hizo de cabeza a la salida de un córner. El más bajito del partido ganó la partida a Walker por el aire. Los citizens llevaban entonces 17 tiros en todo el partido. El Tottenham 2. Y el partido restaba igualado.

Cayó el tanto como un jarro de agua helada para el Etihad Stadium, y Pep movió ficha. Entraron Gabriel Jesus, David Silva y Mahrez. El delantero brasileño, cabezudo, tuvo dos tiros que chocaron con los bosques de piernas ‘spurs’ que cerraban su área. Todo parecía evocado al empate, hasta el drama final. Gabriel Jesus encontró su gol pero la tecnología lo desmintióA fin de cuentas, lo único que queda es que el conjunto de Guardiola concede su primer tropiezo de la temporada. Y que a Pochettino, en Manchester, no le deja de sonreír la suerte.

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