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El empleo, la víctima económica de la pandemia

logotipo de Clarín Clarín 12/07/2020 clarin.com
arq obras construcción obreros ladrillo cerámico © Proporcionado por Arte Gráfico Editorial Argentino S.A. arq obras construcción obreros ladrillo cerámico

La pandemia y la cuarentena profundizaron de manera inédita la pérdida de empleos registrados o “en blanco” que, sin pausa, se fue produciendo desde comienzos de 2018 con la recesión. Entre marzo y abril hubo una pérdida de 319.900 empleos registrados, sobre un total de 563.200 empleos registrados menos en 2 años. Con excepción del empleo público, durante esos 24 meses hubo caída en todos las demás modalidades ocupacionales. Y entre los asalariados privados, la baja fue generalizada, con excepción de un leve repunte en el sector minero, de acuerdo a los datos del Ministerio de Trabajo.

Por su parte, según los datos de AFIP, en mayo, 520.207 empleadores declararon que en abril contaron con 7.595.704 empleados en relación de dependencia. En marzo habían sido 539.053 empresas con 7.880.585 personas empleadas. Así, en 2 meses 18.546 empleadores dejaron de aportar a la Seguridad Social y terminaron por desprenderse de 284.821 trabajadores que empleaban.

El martes 7 de julio, el INDEC informó que los puestos de trabajo de asalariados registrados en el sector privado en la construcción en abril disminuyeron un 31,7% con respecto al mismo mes del año anterior. De 438.831 puestos laborales a 299.755 .En el acumulado enero-abril 2020, la baja es del 22,3% con respecto al mismo período del año anterior.

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Las cifras oficiales indican que desde comienzos de año hay 21.699 empresas menos, con un achique de 16.889 empresas de servicios y 4.810 productores de bienes. Los sectores afectados fueron generalizados y entre los más perjudicados están los comercios – 4.254 negocios menos -, la construcción – 2.131 menos- y la industria – 1.548 establecimientos menos.

En mayo de 2018, había 562.157 empresas con aportes a la Seguridad Social. Un año después, 548.967. Y ahora 520.207 empresas. En dos años, la AFIP contabiliza 41.950 empresas menos.

De acuerdo a los datos declarados por los empleadores, durante abril 60.000 empresas privadas suspendieron a 715.000 trabajadores formales con reducción salarial de hasta el 25%, en base al acuerdo CGT-UIA, según el Informe del Ministerio de Trabajo. Esa cifra equivale al 12% de los asalariados del sector privado.

Todos estos datos oficiales abruman sobre el castigo que sufrió el empleo registrado. Por eso se descuenta que la situación es más dramática entre los que se desempeñan en la informalidad por la mayor precariedad en que desenvuelven sus tareas, profesiones u oficios.

En proporción, las mayores caídas golpearon a los trabajadores asalariados registrados del sector privado, a los autónomos y a los monotributistas sociales. Con este panorama, con la cuarentena aun vigente, en distintas grados según las regiones, se estima que este deterioro va a continuar, y que superada la pandemia, la recuperación del mercado de trabajo será muy lenta y con cambios en las modalidades de empleo, como ya se anticipa con el teletrabajo.

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La radiografía laboral actual es la siguiente: en total los empleos registrados sumaron en abril 11.754.700 entre asalariados del sector público y privado, monotributistas, autónomos, trabajadores de casas particulares y monotributistas sociales. Se estima que habría unas 6,5 millones de personas ocupadas en la informalidad donde, precariedad laboral mediante, el deterioro de la ocupación sería mayor. Y 2 millones de desocupados.

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En abril de 2018, con empleo registrado había 12.317.900 ocupados formales. A partir de entonces, la declinación fue permanente. En diciembre de 2019 ya se contabilizan 172.600 empleos menos. Luego siguió en descenso hasta que, con la pandemia y cuarentena, en marzo y abril se perdieron 319.900 empleos.

En este proceso, la excepción fue el sector público que tuvo un incremento de 103.500 puestos hasta diciembre de 2019 -en especial durante el período electoral del año pasado y a nivel provincial- para descender en 52.400 empleos en los primeros 4 meses de este año para quedar, aun así, con 51.100 empleos más que 2 años atrás.

Entre los asalariados privados formales, la pérdida fue de 475.000 empleos, seguidos por los Monotributistas, incluidos los Sociales, en 103.700 aportantes menos, 30.600 autónomos menos y 5.000 trabajadores de casas particulares menos.

Por sectores, la construcción sufrió un desplome laboral: perdió el 30% de la ocupación laboral con 139.200 trabajadores menos. Le siguieron la industria (-110.800), el comercio (-82.200), el transporte (-41.700) y Hoteles y Restaurantes (-36.200). El único sector que logró alguna mejora fue Minería con 2.300 ocupados más, una suba del 2,8%.

El salario también sufre

La caída del empleo asalariado privado se combinó con una reducción de los salarios vía la mayor inflación que alcanzó a una pérdida salarial real del orden del 15% hasta fin de 2019. Luego, en enero y febrero, hubo una recuperación por los aumentos de suma fija y las renovaciones de algunas paritarias, para volver a caer en marzo frente a la inflación y de manera más fuerte en abril por las suspensiones con reducción salarial que afectaron a 715.000 trabajadores registrados.

En abril, se produjo un hecho inédito: en promedio, los trabajadores registrados del sector privado cobraron menos en abril que en marzo. Los datos del Ministerio de Trabajo marcan que los salarios de los trabajadores en relación de dependencia registrados del sector privado retrocedieron el 7,9% en términos nominales. Si se descuenta la inflación la caída fue del 9,2% y se produjo de la mano del derrumbe en el empleo y la disparada de las suspensiones con reducción salarial. Y esto pasó a pesar que el Estado, a través de la ANSeS, pagó a 2,3 millones de trabajadores una parte de los sueldos privados.

A su vez, desde comienzos de este año hasta mayo, computando los aportes de abril, los Monotributistas “puros”, así llamados porque no incluye a los que simultáneamente trabajan en relación de dependencia, se redujeron de 1.911,109 a 1.705.830: 205.279 menos. Y los autónomos descendieron de 956.714 a 782.010: 174.704 menos, según las cifras de la AFIP. En total 379.983 cotizantes menos, de acuerdo a los registros de la AFIP.

Asi los profesionales y trabajadores independientes quedaron muy resentidos en los dos primeros meses de este año por la continuidad de la recesión y luego muy golpeados por la pandemia y coronavirus. Y el achique o pérdida de la actividad fue acompañada de una fuerte morosidad en el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social por la falta de ingresos o directamente la imposibilidad de continuar con la actividad.

Se estima que en mayo, en menor medida, este proceso de pérdida ocupacional y salarial continuó, que en junio se atenuó en algunas provincias por la flexibilización de la cuarentena, pero la región crítica sigue siendo Capital y GBA por la vuelta a una cuarentena más dura.

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