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La Fórmula 1 explica por qué discutes tanto con tu compañero de oficina

logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 27-03-2018
Lewis Hamilton , de la escudería Mercedes, celebra su primer triunfo en el Circuito de Catalunya, junto a su compañero Nico Rosberg. que entnces logró la segunda posición. © Image LaVanguardia.com Lewis Hamilton , de la escudería Mercedes, celebra su primer triunfo en el Circuito de Catalunya, junto a su compañero Nico Rosberg. que entnces logró la segunda posición.

Lewis Hamilton y Nico Rosberg constituyen uno de los ejemplos recientes más espectaculares de rivalidad exacerbada en la Fórmula 1. Aun siendo compañeros de equipo en la escudería de Mercedes, ambos pilotos protagonizaron en la temporada de 2016 múltiples colisiones, como en la última vuelta del Gran Premio de Austria o en el Circuit de Catalunya.

Seguramente, la Fórmula 1 es el deporte en el que la competición entre rivales puede escalar hasta el grado de acabar provocando un accidente, grave o incluso mortal. Y es también el escenario perfecto para estudiar y medir qué ingredientes hacen, precisamente, que esa lucha o enfrentamiento entre dos contrincantes, ya sea en un circuito de carreras, en la oficina o en clase, pueda acabar en un conflicto destructivo.

Los Mercedes de Nico Rosberg y Lewis Hamilton han volado en Sepang durante la tercera sesión de entrenamientos libres del GP de Malasia 2014 © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Los Mercedes de Nico Rosberg y Lewis Hamilton han volado en Sepang durante la tercera sesión de entrenamientos libres del GP de Malasia 2014 Los Mercedes de Nico Rosberg y Lewis Hamilton han volado en Sepang durante la tercera sesión de entrenamientos libres del GP de Malasia 2014(EFE / EFE)

“Además de mantener una competición encarnizada, estructuralmente eran equivalentes y tenían un estatus dudoso”, explica por correo electrónico a Big Vang Henning Piezunka, investigador de la Escuela de Negocios INSEAD, en referencia a Hamilton y a Rosberg. “Habían vencido al resto de pilotos, pero entre ellos no estaba claro cuál era superior, al menos en aquella temporada en concreto. Se comportaban de forma agresiva y chocaban”.

Piezunka es el coautor de un estudio, recogido en la revista PNAS, que ha utilizado datos procedentes de 731 carreras de F1, de 355 conductores y 506 instancias de incidente, esto son colisiones que ponen fin a la carrera para los pilotos que las sufren, de competiciones de entre 1970 y 2014.

Con esos datos, este equipo internacional de científicos han elaborado un modelo de probabilidad de colisión entre los pilotos y han visto que cuando la rivalidad se da entre conductos de estatus similar es cuando aumenta la probabilidad de colisión entre ellos. Y si a ello se suma que ambos pilotos tienen una edad parecida y que la competición se desarrollara en buenas condiciones climáticas, que los hagan estar seguros, que acaben chocando es casi inevitable. Esto también explica por qué pilotos que también compiten ferozmente en la pista no suelen chocar.

“Si lo que vemos en la F1 lo extrapolamos a grupos sociales como estudiantes en una clase o ejecutivos en una sala de reuniones, lo esperable es que se produzcan las confrontaciones más serias entre aquellos que tienen una posición similar. Por ejemplo, si el jefe de finanzas y el de recursos humanos gozan del mismo respeto por parte del director de la empresa, y además suelen ser consultados por igual por los talentos top de la compañía, es muy probable que se produzcan conflictos graves entre esos dos ejecutivos”, afirma Matthew Bothner, investigador de la Escuela Europea de Dirección de Empresas y Tecnología (ESMT), ubicada en Berlín.

“Idealmente, esos conflictos graves en la sala de reuniones no tienen por qué hacer descarrilar la carrera de ninguno de los dos. Se produce una situación que no dista mucho de cuando dos coches avanzan muy pegados, uno junto a otro, en el ‘juego del gallina’”, añade.

Michael Schumache felicita a Fernando Alonso en el Podium (2006) © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Michael Schumache felicita a Fernando Alonso en el Podium (2006) Michael Schumache felicita a Fernando Alonso en el Podium (2006)(David Airob)

Como ocurre con los pilotos que compiten en F1, en los lugares de trabajo, señalan los autores del estudio, cuando dos compañeros tienen una posición similar, una edad similar y gozan de un reconocimiento similar por parte de sus compañeros, esos factores ponen aún más de relieve la similitud entre ambos, tanto para ellos como para el resto de personas, lo que repercute aumentando la probabilidad de que emerjan conflictos.

La competición es algo positivo, defienden los autores de este trabajo, pero hasta cierta medida, como un elemento social que puede promover que te esfuerces más pero que también, en función de los factores, puede convertirse en un conflicto destructivo.

A lo largo de la historia ha habido muchos ejemplos de este tipo de rivalidad, como Thomas Edison y Nikola Tesla, cuando ambos se enfrentaban en la llamada ‘guerra de corrientes’ para establecer el estándar de electricidad; Edison llegó a calumniar e incluso a hacer ‘bullying’ a Tesla. O como los boxeadores Mike Tyson y Evander Holyfield: Tyson le mordió y arrancó un trozo de oreja a Holyfield.

“Nuestro trabajo ayuda a clarificar las situaciones en que es más probable que surja un conflicto”, considera Bothner, y sienta las bases para intentar evitarlos. De acuerdo a los investigadores, ante una situación en que es muy probable que te enzarces con tu compañero de trabajo, “prepárate para ser autodisciplinado antes de interactuar con el compañero. Anticipa las posibles tensiones que surjan de la incapacidad de establecer quién es el jefe”, aconseja Bothner, y añade que también es importante “ignorar la situación de estatus similar con el compañero, lo que te permitirá concentrarte en tu propia productividad”.

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