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Se hunde la fortuna de Peter Lim y descalabra el proyecto del Valencia

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 30/06/2020 Ulises Sánchez-Flor
Peter Lim en las pocas ocasiones que ha acudido al palco de Mestalla para ver al Valencia. © Externa Peter Lim en las pocas ocasiones que ha acudido al palco de Mestalla para ver al Valencia. Está siendo un año muy duro para Peter Lim. En el ecuador de 2020, el magnate asiático sufre un descalabro de su fortuna y su proyecto deportivo en el Valencia se hunde. Es algo más que una mala racha para un multimillonario acostumbrado a incrementar los beneficios en sus diferentes áreas de negocios y con la ambición de tener un equipo de fútbol en la Champions. La crisis es profunda para el dueño y empresario que dirige el club desde Singapur. A mitad de año acumula unas pérdidas de unos 700 millones de dólares, según el estudio que realiza la revista Forbes. No es oficial la lista de 2020, pero los datos reflejan que los negocios de Lim se ven gravemente afectados por la crisis del coronavirus. A los problemas financieros se unen los deportivos con la destitución del entrenador Albert Celades y la dimisión del director deportivo, César Sánchez.

Peter Lim pasa de estar en el puesto 916 del ranking de la lista Forbes en 2019 a ocupar, en estos momentos, el 1.246 de los hombres más ricos del mundo. De tener una fortuna de 2.500 millones de dólares a sufrir un descenso, a día de hoy, con 1.800 millones de dólares. En este contexto se sitúa el máximo accionista del Valencia. Lim vuelve a actuar con mano de hierro en la toma de decisiones unilaterales y se le acusa de volver a perder las formas con la destitución de Albert Celades y la consiguiente dimisión de César Sánchez.

Albert Celades durante el partido entre el Real Madrid y el Valencia. (EFE) © Proporcionado por El Confidencial Albert Celades durante el partido entre el Real Madrid y el Valencia. (EFE) Albert Celades durante el partido entre el Real Madrid y el Valencia. (EFE)

El Valencia puede ser uno de los últimos problemas del multimillonario singapurense en un escenario de incertidumbre y crisis global. Lo que ha quedado demostrado es su falta de conocimiento para gestionar un club de fútbol. De tener un proyecto estable y competitivo ha pasado, en diez meses, a sufrir los estragos con una serie de malas decisiones. No se dejar asesorar por los verdaderos profesionales del fútbol. Peter Lim subestimó a Marcelino García Toral y Mateu Alemany. El entrenador y el director general que crearon una estructura y sentaron las bases de un equipo sólido, que pasó de tener la amenaza del descenso a clasificarse para la Champions y ganar una Copa del Rey al Valencia. El deterioro es evidente en un conjunto que puede quedarse fuera de las competiciones europeas (sin Champions ni Europa League) y que provocará un perjuicio en las arcas importante. Las consecuencias pueden ser graves si el dueño busca compensar con las ventas de los futbolistas más relevantes. Puede acabar de desmantelar la plantilla.

La humillación a César Sánchez

En Valencia se instala la decepción y la desesperación por un proyecto que entró en la autodestrucción el día que Peter Lim decidió echar a Marcelino García Toral y después a Mateu Alemany por diferentes discrepancias. Marcelino no se arrodilló. Es conocido que Lim pidió al entrenador que renunciara a la Copa del Rey para centrar todos los esfuerzos en la clasificación de la Champions. Donde está el pastel del dinero. Marcelino fue profesional y ganó la Copa y metió al equipo en la Champions. Lim apuntó lo que creyó una desobediencia. Luego chocaron en materia de planificación de jugadores y la negociación con el Atlético de Madrid para el traspaso fallido de Rodrigo Moreno. El 11 de septiembre, el dueño entregó el proyecto a Albert Celades.

Con la salida de Marcelino estaba cantada la de Mateu Alemany y Lim fichó a César Sánchez, exportero del Real Madrid y Valencia, entre otros equipos, como director deportivo. Lo extraño es que no hubo presentación y lo más sorprendente es que en los últimos meses a César se le ha visto alejado de los medios de comunicación. Sin hablar. Como si lo tuviera prohibido. César no ha querido ser un monigote en el Valencia y después de la humillación que sufrió con el despido de Celades decide marcharse con la cabeza alta. Por la mañana comunicó al vestuario que Celades seguiría en el cargo y por la tarde, Lim echó al entrenador sin contar con César.

César Sánchez a su salida de la Ciudad Deportiva del Valencia. (EFE) © Proporcionado por El Confidencial César Sánchez a su salida de la Ciudad Deportiva del Valencia. (EFE) César Sánchez a su salida de la Ciudad Deportiva del Valencia. (EFE)

La inestabilidad en el Valencia es el reflejo de los nervios de Peter Lim. Una situación que recuerda a la vivida en 2014, cuando se hizo cargo del club como máximo accionista, y empezó un carrusel de fichajes y despidos de entrenadores. De Pizzi, pasó al portugués Nuno, su amigo Gary Neville, después a Pako Ayestarán, el italiano Prandelli hasta llegar a Marcelino y quitarlo para poner a Celades. Hoy entrega el banquillo al que es considerado en el club como el apagafuegos. Salvador González Marco, conocido como Voro, regresa por sexta vez en una situación de emergencia y un ambiente enrarecido por las tres derrotas del equipo después del confinamiento (Real Madrid, Eibar y Villarreal) y un vestuario que se revolvió contra Albert Celades y que el club no ha querido ni sabido respaldar para darle la autoridad al entrenador.

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