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La vida discreta de Constantino y Ana María en Grecia

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 19/12/2021 Silvia Álvarez. Atenas
Hace ya más de siete años que el último rey de los helenos vendió su propiedad de Hampstead en Londres y regresó a Grecia en medio de la peor crisis financiera que ha podido ver el país. En un momento en el que los ricos del país huían y los jóvenes emigraban en busca de un futuro mejor, Constantino regresaba al lugar que le vio nacer.

Después de casi medio siglo en el exilio, Constantino II y su esposa Ana María de Grecia regresaron al país del que tuvieron que exiliarse en 1967 y en el que desde 2013 han vivido como unos ciudadanos griegos más en la paradisíaca localidad de Porto Jeli, en la región de la Argólida, en el Peloponeso.

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Ricardo Mateos Sáinz de Medrano

Constantino II de Grecia subió al trono en 1964 tras la muerte de su padre, el rey Pablo I. Contaba con 23 años de edad. Seis meses después se casaba con la princesa Ana María de Dinamarca en Atenas, hermana de la actual reina Margarita. Pero tras un breve reinado de tres años al que puso fin el golpe de estado y un contragolpe fallido, salieron apresuradamente de Grecia para instalarse en Roma con sus dos hijos, la princesa Alexia y el príncipe heredero Pablo. Allí nacería el tercer hijo de la pareja, el príncipe Nikolaos. Tras cinco años en la capital italiana, Constantino y Ana María de Grecia pusieron rumbo a Londres, donde nacieron sus dos hijos menores, Theodora y Philippos, y donde vivieron bajo la protección de la reina Isabel II.

Constantino y Ana María de Grecia en una imagen de archivo. (Getty) © Proporcionado por Vanitatis Constantino y Ana María de Grecia en una imagen de archivo. (Getty) Constantino y Ana María de Grecia en una imagen de archivo. (Getty)

El rey depuesto disfrutó en el Reino Unido de una vida sencilla y cómoda. En la capital británica pasaría 46 años disfrutando de su familia y siendo partícipe de la vida social de las diferentes casas reales europeas.

Pero Constantino echaba de menos Grecia. Tras negar en repetidas ocasiones en diferentes medios de comunicación sus aspiraciones de recuperar el trono y afirmar que respetaba la decisión del pueblo griego de vivir en una república, a los 73 años de edad el hermano de la reina Sofía regresaba a su añorada tierra natal.

Su primera aparición en público fue en el cementerio de la finca de Tatoi para conmemorar los 50 años del fallecimiento del rey Pablo.

La presencia de la depuesta familia real pasó en un primer momento muy desapercibida debido a la aguda crisis económica en la que estaba inmerso el país. Desde entonces los griegos se han ido acostumbrando a ver al antiguo soberano, que ha llevado una vida discreta junto a su mujer en su mansión de Porto Jeli.

El hermano pequeño de la reina Sofía volvió a caminar por las calles de Atenas y a veranear junto a su familia en la isla de Spetses. No dudó en participar en eventos culturales o asistir a distintos actos de la vida pública como cuando presidieron en el Museo de la Ciudad de Atenas un busto del rey Pablo que había sido retirado en 1981 con la subida al poder del partido socialista griego (PASOK) o la presentación en 2019, junto a doña Sofía y la princesa Irene, de unos diarios inéditos de su madre, Federica de Hannover, que revelaron una imagen diferente de una reina impopular que fue culpada injustamente de todos los males de Grecia.

Constantino de Grecia en una imagen de archivo. (Getty) © Proporcionado por Vanitatis Constantino de Grecia en una imagen de archivo. (Getty) Constantino de Grecia en una imagen de archivo. (Getty)

Constantino ha visto cómo la imagen de la casa real ha ido evolucionando favorablemente entre parte de la población griega cuyo interés por la vida de los antiguos monarcas se ha ido incrementando hasta el punto de gozar de una popularidad positiva en el país.

Sin embargo, las apariciones del Teos Vasiliás (antiguo rey en griego) se fueron reduciendo paulatinamente por las diversas patologías del exmonarca. Desde que en 2016 sufriera una embolia pulmonar, el hermano de la reina emérita ha ido sufriendo un deterioro físico y sus dificultades de movilidad le hicieron que tuviera que desplazarse en silla de ruedas.

El pasado mes de febrero primero y el cinco de marzo después, fue citado en el Hospital General de Nauplia para vacunarse de ambas dosis contra la covid-19 por pertenecer a uno de los grupos de riesgo prioritarios.

A pesar de la distancia, Constantino siempre ha estado muy unido a sus hermanas y confidentes, la reina Sofía y la princesa Irene, que viven en el palacio de la Zarzuela de Madrid. Cuando los achaques de salud de su hermano pequeño se incrementaron, también lo hicieron las visitas de la reina Sofía, que se desplazó en numerosas ocasiones para acompañar a su hermano.

De izquierda a derecha: Nicolás, Irene, Constantino, Ana María, Sofía y Theodora de Grecia. (Instagram) © Proporcionado por Vanitatis De izquierda a derecha: Nicolás, Irene, Constantino, Ana María, Sofía y Theodora de Grecia. (Instagram) De izquierda a derecha: Nicolás, Irene, Constantino, Ana María, Sofía y Theodora de Grecia. (Instagram)

El pasado mes de junio, Constantino disfrutó de la compañía de su familia en su 81 cumpleaños y pocos días después acudió junto a sus hermanas y su mujer a un concierto de su amigo el músico indio Zubin Mehta en el Odeón de Herodes Atico, al pie de la Acrópolis.

La última aparición pública del monarca antes de que fuera ingresado el pasado viernes en un hospital privado de Atenas al que le derivaron desde el Centro de Sasud Kranidi por una pulmonía, fue durante el enlace religioso de su hijo Philippos con Nina Florh el pasado 24 de octubre.

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