Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

¿Por qué Jennifer Aniston ya no parece Jennifer Aniston?

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 26/09/2020 Cris Castany
Jennifer Aniston. (Getty) © Externa Jennifer Aniston. (Getty) Jennifer, quién te ha visto y quién te ve. Eso es lo que nos hemos planteado todos después de la última aparición de la actriz copresentando los Premios Emmy junto a Jimmy Kimmel. Y es que la que fue una de los iconos de la década del 2000 ha cambiado completamente su rostro. Pero no solo eso, también su expresión. Esa expresión que nos enamoró desde aquellos pisos de la serie ‘Friends’, que encandiló al mismísimo Brad Pitt.

Jen Aniston (51) ya no es la que era o, por lo menos, no la que esperábamos que fuera. Las claves de su cambio, por supuesto, están en las intervenciones estéticas a las que se ha sometido, pero la raíz del asunto no solo está en ellas. Hay una serie de factores psicológicos que la han llevado a tener la imagen que vemos hoy y que hemos querido analizar de la mano de expertos en ambas materias.

Courteney Cox, Jennifer Aniston y Lisa Kudrow. (Getty) © Proporcionado por Vanitatis Courteney Cox, Jennifer Aniston y Lisa Kudrow. (Getty) Courteney Cox, Jennifer Aniston y Lisa Kudrow. (Getty)

¿Qué la ha llevado a retocar así su rostro?

Las que hemos cumplido los cuarenta entendemos mejor que nadie los sentimientos de inseguridad que te empujan a caer en esas pequeñas intervenciones. La piel empieza a caer, la expresión se endurece, la piel se afina, las arrugas se marcan… Ya no somos las de antes, pero imagina que además estuvieras expuesta a millones de fans. ¿Cómo llevarías esas dudas? La primera tarde que Jennifer Aniston se dio de alta en Instagram acumuló la friolera de 1 millón de followers. ¿Qué sentirías ante tal presión?

Pero si además le añadimos la presión emocional -tu marido, llámese Brad Pitt, en un rodaje te dejó por la supermujer a nivel estético, Angelina Jolie, y tu vida emocional desde entonces ha sido un ir y venir de personajes de lo más variopinto-, ¿qué sentirías?

Hemos hablado con una psicóloga para que nos ayude a acercarnos a las decisiones que ‘la eterna Rachel’ ha tomado sobre su vida: “El hecho de querer cambiar algún aspecto de nuestro cuerpo de forma puntual no tiene que ser algo negativo siempre y cuando seamos conscientes de las razones, y estas no enmascaren ciertos aspectos psicológicos de uno mismo que estén interfiriendo sobre el bienestar emocional", nos cuenta Marta Araceli de la Peña, psicóloga general sanitaria del Grupo Laberinto.

La psicóloga clínica Pilar Guerra, autora del libro ‘Adicción y desintoxicación emocional. Mujeres con duelo doloroso", añade: "Las rupturas traumáticas sentimentales llevan a un sentimiento de pérdida total de identidad, después de estar acostumbrada a la identificación con nuestra pareja, la familia política, las amistades, etc, y a las rutinas de la convivencia. Y en esta línea, hacemos una contaminación al resto de áreas de nuestra vida, como el tema de la imagen. Nuestra autoestima se ve minada y, por tanto, nuestra mirada no es objetiva y tiende a la negatividad”, explica a Vanitatis.

Pero no solo una relación afecta, también nuestro entorno, la experta en psicología del Grupo Laberinto defiende: “En la actualidad estamos sometidos a un culto al cuerpo y a unos patrones de belleza muy limitados que podrían alterar la percepción que cada uno tiene de sí mismo. Por este motivo es importante hacer un trabajo personal de aceptación y de amor propio. Este trabajo va a depender de muchos factores como las experiencias previas desagradables en la historia de vida, el estilo de apego, las fuentes de apoyo, los estilos de afrontamiento…”, agrega la experta. Algo que parece que la actriz no ha realizado.

Pero ¿cómo evitar caer en ese ir y venir de tratamientos? “Teniendo en cuenta esto, podría ser clave centrarse en el presente, comprometerse y determinar las actuaciones en consecución de los valores propios, focalizarse en las virtudes personales, rodearse de personas que pongan en valor otros aspectos que no tengan que ver con el físico, recurrir a aquellas personas que sentimos como apoyo cuando nos encontramos desanimados, tristes, culpables..., así como procurar entrenar el sentido del humor, dedicarse a actividades placenteras, entre otros”.

A nivel estético

Ruth García Moro, directora de la unidad de medicina estética regenerativa de Neolife Clinic, es experta en cirugía y es de la creencia de que antes de cualquier tratamiento es necesario un diagnóstico largoplacista de la paciente. “Jennifer Aniston ha sido muy conservadora en los tratamientos que se realiza: entre la imagen de su pasado y las del presente veo un alargamiento de la distancia de la nariz al labio superior, probablemente por una rinoplastia y el efecto de la edad. Los labios parecen perfilados e hidratados con ácido hialurónico. Actualmente tiene una arruga profunda de expresión en el entrecejo, que probablemente mantiene para no perder la expresividad como actriz, pero bajo mi punto de vista podría haberlas suavizado manteniendo la naturalidad y la expresión".

Jennifer. (Getty) © Proporcionado por Vanitatis Jennifer. (Getty) Jennifer. (Getty)

"También se ve un desplazamiento de las cejas hacia abajo, ya que por su forma natural, la tendencia es a tener el párpado caído y pesado, lo que se ha acentuado con la edad. Podía haber mejorado y mantenido con un poco de toxina en la cola de la ceja que abriese más el ojo siendo conservador y un poco de ácido hialurónico en la zona supraorbitaria. Su estructura facial ósea en forma de triángulo invertido y poco angulosa, sumado a la flacidez y pérdida de hueso, facilita con la edad un desplazamiento del tejido graso superficial, hacia la zona medio facial, provocando que se le noten los surcos nasogenianos muy marcados. Eso se podría haber prevenido trabajando el marco facial combinando ácido hialurónico, policaprolactona para redibujarlo e hilos tensores para sujetar y reposicionar la grasa desplazada. Se le nota también la barbilla cómo se retrae hacia el interior dándole un aspecto redondeado 'barbilla de bruja', debido a la hipertonía del músculo mentoniano y la pérdida de hueso. Eso podía haberse tratado y prevenido mediante miomodulación y revoluminización con ácido hialurónico y toxina botulínica tipo A”. Jennifer, si lo lees, quizá aún estés a tiempo de arreglar algo.

Hace tiempo oímos hablar a una de las expertas en belleza de nuestro país, Carmen Navarro, que se refería al 'efecto Jen' -sí, inspirado en la intérprete-, un tratamiento que le recomendaría a ella, ya que “le ayudaría a reforzar la musculatura pero respetando sus rasgos". Es el Caci Synergy, "el secreto de belleza de actrices como Jennifer Lopez y Jennifer Aniston. De ahí su nombre, 'efecto Jen', y que comparten con otras celebrities como Madonna. Ninguna duda en reconocer cuál es su aliado de belleza para mantenerse joven año tras año. Ya en su día, puso de moda esta tecnología Lady Di. Ahora, años después, sigue dando grandes resultados y con un plus añadido, el de las nuevas patentes que ha ido incorporando.

Estamos hablando del uso de microcorrientes de baja intensidad, combinadas con la terapia de luz led o la conocida como onda tsunami, cuyo poder aumenta según penetra en el tejido, sin irritar la superficie. Otras técnicas que trabaja son la microdermoabrasión orbital reforzada también con luz led roja o azul, o el peine rellenador de arrugas con terapia de luz led. Es como una sesión de pilates para nuestros músculos. El misterio que convierte a esta combinación en la favorita de muchas celebrities no es otra que su gran eficacia a la hora de volver a posicionar la musculatura facial, consiguiendo mejorar desde la primera sesión flacidez, arrugas, bolsas, cicatrices, incluso acné, daños solares... Porque no olvidemos que, en el caso de las arrugas, solo devolviendo al músculo a su posición original conseguiremos combatirlas de manera realmente eficaz", explica Carmen.

Conclusión, además de todo lo que se hizo bien o mal -es muy fácil para nosotros decirlo desde la distancia-, lo único que no ha cambiado en Jennifer a lo largo de estos años es su actitud desenfadada y divertida ante la vida, algo que no ha retocado, y esperamos que nunca haga.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

image beaconimage beaconimage beacon