Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Qué es el síndrome de Asperger y cuáles son sus síntomas en niños

Logotipo de ¡Hola! ¡Hola! 27/11/2020 hola
Qué es el síndrome de Asperger y cuáles son sus síntomas © Proporcionado por ¡Hola! Qué es el síndrome de Asperger y cuáles son sus síntomas

El síndrome de Asperger forma parte de los trastornos del espectro del autismo (TEA). Sin embargo, tiene unas peculiaridades que lo diferencian del autismo clásico, tal como lo conocemos popularmente. La más destacada es que en el caso del asperger no hay discapacidad intelectual, pues la inteligencia de las personas con asperger es normal.

El asperger puede diagnosticarse a partir de los cuatro o cinco años, cuando el niño tiene ya un desarrollo social. Se trata de una alteración en la que hay grandes dificultades para entender e integrarse en ese ámbito. Estos problemas tienen su reflejo en muchas otras áreas como el lenguaje.

Lee también: Cómo reconocer los primeros síntomas de autismo en un bebé

¿Por qué aparece el síndrome de Asperger?

Al igual que sucede con otros TEA, el asperger “es un trastorno del desarrollo cerebral donde interactúan causas genéticas y ambientales para dar lugar a un anómalo funcionamiento del sistema nervioso central”, explica José Antonio Peral Parrado, director técnico de Asperger España. Esto implica dificultades en el desarrollo y el funcionamiento de las conexiones entre neuronas, lo que hará que las personas con asperger procesen la información de un modo distinto. Se cree que esa afectación sobre el cerebro está ya presente en el primer o segundo trimestre de la gestación.

¿Se puede reconocer físicamente?

Cada niño es diferente, pero el diagnóstico de asperger implica “severas y crónicas incapacidades en lo social, conductual y comunicacional”, indica José Antonio Peral. Las personas con asperger no tienen rasgos físicos que los identifiquen. Esto, unido al retraso en su identificación y diagnóstico, hace que haya sido considerado como el “síndrome invisible”. No obstante, hay una serie de rasgos y síntomas que los caracterizan en cada uno de los ámbitos implicados.

Síndrome de Asperger © Proporcionado por ¡Hola! Síndrome de Asperger

Las relaciones sociales, lo más problemático

Las habilidades sociales de los niños con asperger son pobres, y les cuesta relacionarse con otros niños y adultos. Además:

  • Presentan muchas dificultades para mantener el contacto ocular y la mirada permanece fija o rígida en lugar de conectar con el interlocutor.
  • A veces no son conscientes de los sentimientos e intenciones de otros.
  • Pueden ser incapaces de hacer y mantener amigos de la misma edad.
  • Cuando están en ambientes no estructurados, como el patio del colegio, se comportan de forma diferente al resto de los niños.
  • El mundo puede resultar un lugar confuso para ellos. Por eso a veces prefieren estar solos, aunque a otros esa soledad no les resulta agradable.
  • Son ingenuos y esa candidez los convierte, por desgracia, en blanco de burlas o bromas en muchas ocasiones.
  • Se centran en detalles muy pequeños, por lo que les cuesta entender lo que está sucediendo globalmente en una situación concreta.
  • La frustración que sienten puede conducir a problemas de comportamiento.

Una comunicación diferente

Los niños con asperger tienen problemas tanto en las comunicaciones verbales como en las no verbales. La razón es que “tienden a hacer interpretaciones literales y concretas, por lo que las metáforas, las expresiones no literales y las analogías hay que explicárselas”, indica José Antonio Peral. Tampoco comprenden las expresiones imprecisas y, aunque puedan utilizar frases que han aprendido de memoria, es habitual que no las empleen en el contexto adecuado. Es decir, el desarrollo del lenguaje y de la comprensión no va en la misma línea. A menudo puede haber un retraso en la adquisición del lenguaje (aprenden a hablar más tarde), pero también es muy común que con el tiempo muestren muchas habilidades en la lectura, lo que no conlleva que entiendan el texto (hiperlexia).

El área del lenguaje se ve afectada también en los niños con síndrome de Asperger de las siguientes formas:

  • Les cuesta mantener el ritmo normal de una conversación.
  • Su lenguaje hablado “puede ser raro en cuanto al acento, el volumen, la entonación o el tono, ser excesivamente formal o hablar en un tono monótono”, detalla el experto.
  • Algunos hablan sin parar sobre un tema que les gusta, sin tener en cuenta el interés del receptor.
  • Tienen dificultades para usar las palabras correctas.
  • Las conversaciones responden más a un aporte de información de su parte que a un intercambio con el interlocutor. “Parecen hablar en presencia de más que con otro”, según explica el director técnico de Asperger España.

Intereses muy rígidos y limitados

El síndrome de Asperger conlleva un interés muy marcado por un tema concreto que despierta toda su atención y en el que pueden llegar a ser verdaderos expertos. Así, el asperger provoca “una preocupación (u obsesión) del niño con ciertos asuntos, a menudo en los temas del transporte (trenes), informática, dinosaurios, mapas…”, destaca José Antonio Peral. La mayoría de estos intereses están en el área intelectual y “cambian generalmente en un cierto plazo, pero no en intensidad. Esto conduce a la exclusión de otras actividades”, alerta.

Inflexibilidad y rutinas repetitivas

Los niños con síndrome de Asperger manifiestan mucha rigidez en las rutinas y se alteran si hay cambios. Necesitan que el orden que ellos consideran se extienda a su alrededor, y eso implica la misma forma de hacer las cosas, la manera de comer… Esto tiene consecuencias también en el pensamiento imaginativo y creativo, que se ve afectado, y en la evolución de las situaciones, pues les cuesta encontrar la secuencia lógica entre cómo empieza algo y cómo termina.

Otros síntomas del asperger

Además de los anteriores, el síndrome de Asperger puede cursar con otras manifestaciones que conviene conocer:

  • Sensibilidad acentuada a los sonidos fuertes, colores, olores y sabores.
  • Dificultades en la coordinación motora (suelen ser torpes en los deportes).
  • Tienen una memoria inusual para los detalles.
  • Puede haber problemas de sueño o de alimentación.
  • Tendencia a balancearse, movimientos repetitivos y necesidad de caminar mientras se concentran.

Al igual que sucede en otros trastornos del desarrollo, es muy importante que el niño con asperger sea diagnosticado cuanto antes y pueda recibir atención temprana para ayudarlo en su crecimiento.

A veces, tienen que pasar muchos años o incluso décadas para que personas que eran consideradas 'raras' reciban el diagnóstico y puedan entender lo que les sucede. Se trata, en todo caso, de una alteración que no impide llevar una vida plena, formarse, tener un trabajo, una familia y ser feliz con sus peculiaridades.

Lee también: Autismo infantil, cómo ayudar a tu hijo en su día a día

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de ¡Hola!

image beaconimage beaconimage beacon