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Una casa pasiva con consumo energético nulo

Logotipo de micasa micasa 27/09/2021 Por Aránzazu Díaz Huerta
© Jordi Canosa

La bioconstrucción y el biointeriorismo dominarán las casas del futuro más cercano, de hecho, ya están haciéndolo. El ejemplo perfecto es esta vivienda unifamiliar de 120 m2 con dos dormitorios y dos baños, ubicada en el pueblo de Sant Feliu de Llobregat (a 10 km de Barcelona), donde el consumo energético es nulo, ya que autorregula su temperatura y está construida con materiales libres de tóxicos. Su orientación sur, además, ayuda a reducir el consumo de energía. El proyecto ha sido realizado por el estudio de Pia Capdevila.

Todo ello no sería posible sin la bioarquitectura y el biointeriorismo, dos disciplinas que trasladan la sostenibilidad a la construcción y al interiorismo para crear espacios saludables tanto para sus habitantes como para el entorno.

Tener una casa con consumo energético prácticamente nulo era la prioridad de la pareja propietaria.

Claves de la bioconstrucción

La estructura se ha creado con entramado ligero de madera. Los armarios que forman el perímetro de la vivienda y el revestimiento de madera de unos 30 cm con manta de algodón reciclado, dan como resultado un aislamiento que insonoriza y protege de las inclemencias del tiempo durante todo el año. La vivienda, además, sigue el tipo de construcción passivhaus o casa pasiva, basada en el máximo aprovechamiento de la luz solar para que la vida en el interior de las casas requiera la mínima energía posible.

Cocina abierta a la escalera revestida de madera © Jordi Canosa Cocina abierta a la escalera revestida de madera

Para ello, se han creado grandes aperturas en la pared de la fachada, que recibe una gran luz solar durante todo el año, y tres ventanas de doble cristal de baja emisión relleno de gas argón. En el exterior, la fachada está envuelta por una capa de aislamiento de corcho de unos 10 cm de grosor que, junto a la carpintería de los cristales de madera de castaño del Montseny, garantizan la buena estanqueidad de toda la casa.

La ventilación cuenta con doble flujo con recuperación de calor, uno de entrada de aire que desemboca en la sala de estar y en los dormitorios, y otro de extracción del aire de la cocina y los cuartos de baño. El aire de entrada llega filtrado de polvo y polen y, además, el aparato tiene un intercambiador de temperatura entre los dos flujos que permite mantener muy estable la temperatura dentro de la vivienda.

Salón abierto con doble altura © Jordi Canosa Salón abierto con doble altura

Gracias a los aparatos de ventiladores grandes en la bajocubierta y en la suite principal, y a unos techos especialmente altos —3,30 m en la planta baja y más de 4 m en la superior— se garantiza una ventilación bien oxigenada y de calidad, por lo que la vivienda no cuenta con aparatos de aire acondicionado ni calefacción.

En cuanto a la energía eléctrica, a pesar de estar conectados a la red general, la casa se ha equipado con nueve paneles solares situados en el tejado que producen diez veces más energía de la que consumen los propietarios en un año. En la cocina se han instalado dos encimeras: una eléctrica para usar durante las horas de sol y una de gas butano para los días de menos luz solar.

Claves del biointeriorismo

El objetivo del interiorismo era crear una vivienda sostenible en medio de una zona urbana, evitando que el abuso de la madera hiciera que tuviera un look de cabaña, así que todas las decisiones estéticas se han orientado a minimizar la electricidad estática y a mantener una temperatura y humedad óptimas.

Sofá gris y banco de madera con jarrón de cerámica © Jordi Canosa Sofá gris y banco de madera con jarrón de cerámica

''Cuanto menos transformado está un material, menos energía se ha consumido y, por tanto, la huella ecológica que se deja es menor'', comenta Pia Capdevila. Así que en este proyecto se han usado materiales 100% naturales y, sobre todo, de proximidad.

En cuanto a los tejidos, se ha seguido un criterio racional y sostenible utilizando el mismo lino natural y algodón en todos los textiles de la vivienda, tanto en ventanas como en armarios. Además, todas las alfombras son de fibras naturales. La carpintería de los cerramientos de la casa se ha hecho en madera natural, y tanto las aplicaciones como el mobiliario, se han diseñado a medida sin ningún agente químico.

Distribución de la vivienda

El acceso a la vivienda se realiza a través de una pequeña cancela que da paso al resto de la casa.
Fachada de casa pasiva © Jordi Canosa Fachada de casa pasiva Fachada de casa pasiva © Jordi Canosa Fachada de casa pasiva

Planta baja: Recibidor, suite principal y patio interior

La máxima de ''menos es más'' define el interiorismo, priorizando la idea de mantener solo lo que realmente es necesario. Por eso mismo, la planta baja, al igual que el resto de la vivienda, es abierta y sin ninguna puerta.

Tras el descansillo se encuentra el recibidor, con una zona de armarios a medida que comunica directamente con la habitación principal. El armario de la entrada se ha diseñado con placa OSB, la misma madera con la que está construida la casa, que mezclada con aplicaciones de marquetería consigue un toque clásico, pero manteniendo el look neutro y moderno que aporta este material. Los cuatro metros de altura en la entrada de la vivienda han permitido colocar un cuadro de gran formato de la artista Lidia Masllorens, dándole un toque arty.

Vestidor con butaca de fibras y armario de madera © Jordi Canosa Vestidor con butaca de fibras y armario de madera Vestidor con butaca de fibras y cuadro XL apoyado en el suelo © Jordi Canosa Vestidor con butaca de fibras y cuadro XL apoyado en el suelo
El recibidor da paso al dormitorio principal desde el que se accede al patio interior de la vivienda.

El pavimento es de cemento pulido 100% natural sin barnices, un material visualmente continuo que se extiende hacia el baño y el dormitorio, e incluso sale hacia el exterior del pequeño patio al que se llega desde el dormitorio.

Dormitorio abierto decorado con madera y cabecero hecho a medida © Jordi Canosa Dormitorio abierto decorado con madera y cabecero hecho a medida Dormitorio con cabecero a medida, pared en color verde y banco de fibras al pie de cama © Jordi Canosa Dormitorio con cabecero a medida, pared en color verde y banco de fibras al pie de cama

Como la mayoría de las paredes están descuadradas debido al plano irregular de la vivienda, muchos de los muebles se han tenido que diseñar a medida para ayudar a regularizar y situar estéticamente bien el mobiliario auxiliar respecto a las paredes. Un ejemplo de ello es el cabecero del dormitorio.

Las repisas y estanterías diseñadas a medida ayudan a dar movimiento y profundidad al conjunto del espacio.
Dormitorio con cabecero a medida, pared en color verde y banco de fibras al pie de cama © Jordi Canosa Dormitorio con cabecero a medida, pared en color verde y banco de fibras al pie de cama

El baño de la habitación principal está totalmente abierto a esta. Para separar visualmente la mampara de la ducha y el inodoro del resto del espacio, Pia Capdevila ha colocado unos muretes de obra revestidos de mármol que generan intimidad, pero sin romper con la sensación de amplitud del espacio.

Dormitorio con baño en suite © Jordi Canosa Dormitorio con baño en suite

En el baño principal, el papel pintado consigue destacar el mueble antiguo seleccionado como bajolavabo.
Dormitorio con cabecero a medida, pared en color verde y banco de fibras al pie de cama © Jordi Canosa Dormitorio con cabecero a medida, pared en color verde y banco de fibras al pie de cama

Desde la escalera de la planta baja, diseñada en madera natural con la barandilla de barrotes de hierro negro, se accede a la planta principal donde se encuentra el salón, el comedor y la cocina.

Escalera con peldaños de madera y barandilla de forja © Jordi Canosa Escalera con peldaños de madera y barandilla de forja

Primera planta: Salón, comedor y cocina

La planta principal alberga la cocina, que tiene salida a un pequeño balcón, y la zona de salón-comedor, con unos techos de cinco metros de altura. El pavimento de toda esta planta es de madera de castaño natural.

Aprovechando que algunas de las paredes de esta planta son totalmente de madera y se tuvieron que forrar con pladur para cubrir el paso de varias instalaciones, Pia Capdevila ha jugado con la combinación de ambos acabados, dejando las paredes de los planos de las ventanas en OSB al natural barnizadas, y de pladur pintado de blanco las paredes laterales.

De esta manera, se ha conseguido ese efecto de cabaña urbana sin abusar de la madera.
Salón comedor de diseño sostenible © Jordi Canosa Salón comedor de diseño sostenible

''En el salón, el mobiliario a medida nos permitió poder regularizar paredes a base de mobiliario a medida que además nos ayudó a poder colocar piezas importantes evitando la sensación de desorden'', explica la interiorista. El sofá rinconero diseñado a medida funciona como gran pieza central del salón. Este se ha rodeado de muebles de madera a medida en forma de repisas y estantes. El espacio de la parte trasera del sofá se ha aprovechado diseñando una pieza en forma de arcón con almacenaje en su interior, que también permite apoyar cuadros y accesorios decorativos.

Fachada de casa pasiva © Jordi Canosa Fachada de casa pasiva

El luminoso salón comparte espacio con un amplio comedor enfrentado a él, con una mesa para seis comensales, dos espejos y dos lámparas de techo que caen desde la doble altura que se disfruta en esta zona de la vivienda.

Comedor de estilo rústico © Jordi Canosa Comedor de estilo rústico Árbol de interior © Jordi Canosa Árbol de interior

La cocina, de estilo funcional en forma de U, se diseñó al completo en madera, incluido el techo con horno integrado en los muebles. El sobre de mármol natural blanco destaca sobre la madera del mobiliario, un diseño minimalista y funcional de Pia Capdevila con tablero de madera maciza alistonada en horizontal y tiradores integrados, potenciando la simplicidad.

Como la cocina no dispone de lavavajillas por un tema de recursos de energía, el fregadero se escogió muy grande para mayor comodidad.

Cocina abierta con puertas de madera

Cocina abierta con puertas de madera
© Jordi Canosa

Frente a la cocina, en la zona del pasillo que nos acompaña a la salida hacia el balcón, se ha situado un frigorífico panelado junto a una zona de lavado con lavadora, almacenaje de ropa y accesorios de plancha.

''Con este rincón, separado de la cocina, quisimos recrear un pequeño lavadero con una pica integrada en el mármol que incluye también una zona destinada al laundry, de manera que la cocina quedara independiente'', expone la interiorista.

Cocina con armarios con puertas de madera © Jordi Canosa Cocina con armarios con puertas de madera

Segunda planta: Dormitorio de invitados con baño y zona de lectura

La buhardilla se destinó a zona de invitados, con un pequeño espacio como rincón de lectura o de trabajo, una zona de dormitorio situada en la inclinación de la cubierta y un pequeño baño también sin puertas. En cuanto al interiorismo, se siguió la misma línea decorativa que el dormitorio principal, instalando un papel pintado en la pared del cabecero para conseguir algo de volumen.

Habitación abuhardillada con zona de lectura y baño

Habitación abuhardillada con zona de lectura y baño
© Jordi Canosa

Interiorista: Pia Capdevila. Constructor: Clau 21. Arquitecto: Jordi Carbó Arquitectura. Estilismo: Mar Gausachs.

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