Si algo debe aprender Europa de cómo China ha conseguido liderar la movilidad eléctrica es que la desincentivización de los motores diésel y gasolina que ha iniciado la ley que limita las emisiones a 95 gramos ha llegado tarde y ha sido demasiado tibia. 

Por mucho que la critique de excesiva el sector del automóvil, que contribuyó a modelarla en su día, un informe reciente de la consultora Jato remarca que el esfuerzo fiscal asumido años atrás en China para liderar la movilidad eléctrica fue mucho más lejos de lo que en 2020 y 2021 se llevará a cabo en la UE. 

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"El camino de China para convertirse en el mayor mercado mundial de vehículo eléctrico en apenas una década sigue siendo una prueba viviente de que el crecimiento de los VE a buen ritmo debe respaldarse con la intervención del gobierno. Pero a medida que el mercado europeo sigue creciendo, ¿colisionarán los dos gigantes?", se preguntan en el informe de Jato.

Y es que, si en ciudades como Shanghai, la matrícula de un coche diésel o gasolina cuesta hoy 11.000 euros, la de uno eléctrico sale totalmente gratis. Sin embargo, los subsidios que estos reciben, van ya camino de desaparecer: en 2021, bajarán un 20% y, en 2022, un 30%. 

138 modelos frente a 60 en Europa

Y es que China ya ha conseguido su objetivo de liderar la movilidad eléctrica mundial: si este 2020 se venden 17 modelos de coche eléctrico en EEUU y 60 en la Unión Europea, en el mercado chino hay hasta 138. Y encima son más baratos, entre un 52 y n 58% más que los precios de adquisición en la UE o EEUU. 

Así, el coste total de propiedad de un coche eléctrico en China ha caído por debajo de su rival con motor de combustión. "A pesar de los incentivos, la adopción en Europa será más económica que normativa, y solo cuando se alcance la paridad en el coste total de propiedad, empezarán los eléctricos a sumar nuevas ventas considerablemente", asegura Jato en su informe. 

Aunque el gobierno de China ha ampliado las ayudas hasta 2022, la reducción de su cuantía quizá ya ha tenido un efecto porque la demanda de coche eléctrico ha bajado por primera vez. Sin embargo, como indican desde Jato, sería bueno que gobiernos y fabricantes aprendieran del caso de éxito en ese país, con una fuerte incentivación por parte del Estado como punto clave. 

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"La incentivación y una importante intervención del gobierno han sido cruciales para contribuir al crecimiento del mercado chino del coche eléctrico. China ha ofrecido grandes descuentos a los consumidores para fomentar el consumo a gran escala y a buen ritmo, mientras que Estados Unidos ha concedido a los OEM subsidios limitados a los vehículos vendidos, lo cual conllevará inevitablemente un progreso más lento", afirman. 

China cuenta con una gran ventaja a la hora de aplicar políticas, una que hace que la UE e incluso EEUU no jueguen en igualdad de conducciones: su planificación 100% centralizada. Esto permite, entre otras cosas, aplicar planes de implementación de infraestructuras masivos, hasta el punto de que este 2020 el 60% de los puntos de recarga pública del planeta están en ese país. 

Si bien muchos gobiernos, incluido el del Reino Unido, han anunciado que ya en 2030 podrían dejar de  venderse coches de gasolina y diésel nuevos, sigue sin existir un plan claro para confirmar estas fuertes ambiciones, que en última instancia tienen un efecto colateral en la confianza del consumidor", es uno de los apuntes de Jato en su informe sobre la supremacía china en el coche eléctrico. Lo puedes leer al completo aquí