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Admitida a trámite una querella por presunto fraude fiscal contra la presidenta de El Corte Inglés y su hermana

Logotipo de Vozpópuli Vozpópuli 04/05/2020
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El juzgado de Instrucción número 6 de Madrid ha admitido a trámite la querella presentada por César Areces, sobrino del ex presidente de El Corte InglésRamón Areces,bajo la dirección letrada del abogado de Barcelona, Lluis Sierra Xauet, contra la mujer y las hijas del sucesor de este en el cargo, Isidoro Álvarez, fallecido en 2014. El motivo de la querella es el presunto fraude fiscal cifrado por la querella en 900 millones de euros que habrían cometido la esposa y las hijas de Álvarez en el momento de saldar cuentas con la Comunidad de Madrid tras el fallecimiento de este y vía el impuesto de sucesiones. Una de las hijas, Marta Álvarez, es la actual presidenta no ejecutiva de la compañía.

Centro comercial de El Corte Inglés. © Proporcionado por Vozpópuli Centro comercial de El Corte Inglés.

La querella está también dirigida contra el abogado Ramón Hermosilla y el asesor fiscal de Álvarez, Ramón Blanco. En la misma, se asegura que el entonces presidente de El Corte Inglés adoptó a las hijas de su esposa en un "evidente plan preconcebido ad hoc" y con "la única y espuria finalidad de evitar el pago de impuestos". 

Rechazo al matrimonio

La historia se remonta a 1992, cuando Isidoro Álvarez contrae matrimonio, a los 57 años, con María José Guil. En aquellos momentos, la esposa tenía dos hijas ya mayores de edad de un matrimonio anterior. La unión de Álvarez con Guil no fue vista con buenos ojos por parte de la familia de él. Hasta el punto de que Ramón Areces, que era como "un padre" para Álvarez, le prohibió consumar aquella boda.  El rechazo es tal que Álvarez "seguía pernoctando en la vivienda de su progenitora, incluso después de casarse" y para evitar que esta descubriera lo sucedido. 

Isidoro Álvarez en una imagen de archivo. © Proporcionado por Vozpópuli Isidoro Álvarez en una imagen de archivo.

La querella se centra en intentar demostrar que la adopción de las hijas de Guil por parte de Álvarez, 12 años después de la boda, tenía la única finalidad de evitar el pago de impuestos. Los prohijamientos, gestionados por el abogado Ramón Hermosilla y contra los que se han presentado demandas civiles, no se producen legalmente hasta 2004, cuando las dos hermanas, entonces de 38 y 40 años, ya estaban casadas, con dos hijos cada una de ellas y vidas "muy acomodadas". 

Un año antes, Esperanza Aguirre,  entonces presidenta de la Comunidad de Madrid había anunciado públicamente una drástica reducción del impuesto de sucesiones especialmente en el caso de descendientes naturales o adoptados.

 El Código Civil vigente cuando se llevaron a cabo las adopciones establecía que el adoptado tendría que haber convivido con el adoptante un mínimo de 12 meses antes de los 14 años de edad. Un hecho "imposible cronológicamente", según la querella, dado Isidoro Álvarez "no era ni siquiera novio" de la madre cuando las hermanas eran adolescentes.

Fraude de ley

A esto se suma que el empresario tampoco convivió con ellas tras la boda, pues pernoctaba en casa de su madre. Estos argumentos han sido empleados en una demanda civil que solicita la nulidad de unas adopciones que, según la querella de Areces, se consumaron "a todas luces en claro fraude de ley".  

Así las cosas, la querella considera que la viuda y las hijas de Álvarez son responsables de unos procesos de "adopción efectuada ad hoc" con la "única finalidad de evitar el verdadero pago de impuestos" al fallecer Isidoro Álvarez. Algo que, se añade en el texto, se considera un "atentado contra el orden socioeconómico". 

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