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Feijóo exhibe las cifras del virus y la izquierda le ataca con las residencias

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia hace 2 días Anxo Lugilde
Los candidatos a la Xunta, en el plató donde se realizó el debate © Image LaVanguardia.com Los candidatos a la Xunta, en el plató donde se realizó el debate

El coronavirus fue el gran protagonista este lunes en la TVG en el único debate de la campaña gallega del 12-J, bajo dos lógicas opuestas, la del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, esgrimiendo los mejores datos de la pandemia en Galicia respecto al conjunto de España y la de los candidatos de las principales fuerzas de la oposición, PSOE, BNG y Galicia en Común denunciando la gestión de las residencias privadas, en las que murió cerca de la mitad de las víctimas gallegas, y los recortes sanitarios previos.

Con siete fuerzas en el plató, al estar Marea Galeguista, escisión de la coalición de los comunes, y dos partidos sin diputados en Galicia, Ciudadanos y Vox, el representante de esta formación de ultraderecha, Ricardo Morado, intentó, en castellano, construir un tercer espacio, al acusar a Feijóo de complicidad con el “Gobierno criminal de Sánchez”. Pero apenas logró que sus ataques con el virus tuvieran eco, salvo en las respuestas del socialista Gonzalo Caballero, que lo señaló como aliado potencial del PP. Después, la nacionalista Ana Pontón saltó ante las críticas de Vox al patriarca del pensamiento galleguista, Daniel Rodríguez Castelao, y reivindicó las políticas contra la violencia de género, criticadas por la fuerza que lidera Santiago Abascal.

El debate estuvo marcado por los efectos de la pandemia y quedó deslucido por su formato a siete bandas

El éxito del que presumió Feijóo ante la pandemia “se llama geografía”, según Pancho Casal, candidato de Marea Galeguista, que aludió a las buenas cifras de Portugal y Canarias. A este archipiélago se había referido Feijóo, por ser la comunidad junto a Galicia con la menor letalidad, la tasa de muertes por el total de casos. También resaltó el dato de 22 gallegos fallecidos por cada 100.000 habitantes, frente a los 60 de la media española. En un tono más inseguro del habitual ante las cámaras el candidato popular, gran favorito para revalidar la mayoría absoluta según las encuestas, incidió en que Galicia fue la primera comunidad en salir del estado de alarma y dijo que el Gobierno de Sánchez cometió “errores imperdonables”.

Ana Pontón, del BNG, le afeó a Feijóo los “errores de la Xunta”, como no cerrar Galicia, no blindar las residencias y anticipar las elecciones a abril. Caballero, del PSOE, afirmó que la clave para Galicia fue el estado de alarma y denunció la gestión de los geriátricos, sobre los que Antón Gómez-Reino, candidato de los comunes, lamentó que la mayoría estén privatizados. Reino, líder de Podemos en Galicia, reivindicó la gestión de su compañera Yolanda Díaz al frente del Ministerio de Trabajo, con la protección de los trabajadores durante la pandemia a través de los ERTEs.

La conexión catalana del debate la aportó la candidata de Ciudadanos, Beatriz Pino, que mostró varias veces la papeleta completa de las europeas para señalar que Oriol Junqueras era el candidato de la coalición en la que se integraba el BNG, cuestión sobre la que volvió para recriminárselo al socialista Caballero, quien, como el resto de candidatos progresistas, se defendió arremetiendo contra el PP por sus alianzas en diversas instituciones con los naranjas y Vox. Sobre las coaliciones, sumando los partidos que integran Marea Galeguista y Galicia en Común, Feijóo aseguró que la alternativa a su gobierno es una entente de diez fuerzas, lo que, según él, no le interesa a Galicia. Por su parte, Caballero, Pontón y Gómez-Reino mostraron buena sintonía entre ellos, para dejar clara su intención de aliarse si el PP perdiese la mayoría absoluta.

La crisis de Alcoa, la multinacional estadounidense que está desmantelando su planta de la costa de Lugo mediante el despido de medio millar de trabajadores, marcó la parte económica. En el último bloque, el institucional, el común Gómez-Reino, le recordó a Feijóo su vieja amistad con el narcotraficante Marcial Dorado y le acusó de buscar el 12-J en Galicia el impulso para sustituir a Pablo Casado al frente del PP. El presidente de la Xunta ironizó con que le reprochase un según él falso plan de irse precisamente a Madrid, donde Reino mantiene su escaño en el Congreso de los Diputados.

Los representantes de PSOE, BNG y comunes aludieron a las protestas de parte de los trabajadores de la TVG, que llevan 110 semanas denunciando la manipulación política y censura por parte de la Xunta. Y Feijóo cerró el debate con las tres palabras de su lema de campaña, “Galicia, Galicia, Galicia”.

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