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Sánchez acusa al PP de no ser un partido autónomo y actuar movido por intereses “oscuros”

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 29/06/2022 Carlos E Cué ,Elsa García de Blas

Tras las elecciones andaluzas, el Gobierno y el PP han aumentado el fuego cruzado en una nueva fase hostil de sus relaciones que aleja de nuevo los posibles acuerdos. A principios de semana, el principal partido de la oposición elevó al máximo los decibelios acusando al presidente del Gobierno de perpetrar un “asalto a las instituciones”, como Indra, sugiriendo incluso un interés espurio de alterar los resultados electorales, y este miércoles ha sido Pedro Sánchez quien se ha mostrado muy crítico con el PP, un partido del que dice que “no es autónomo” porque responde a intereses de poderes “oscuros” y económicos fuertes que, según señala, están intentando acabar con su Gobierno. Los populares han recibido con indignación estas palabras del presidente, al que ven “cruzando demasiados límites”, pero han evitado responderlas en público. En este clima de tensión, algunas fuentes del PP reconocen la dificultad de alcanzar acuerdos con el Gobierno, lo que aleja pactos pendientes como el del Consejo General del Poder Judicial.

Sánchez ha rechazado este miércoles en una entrevista en la Cadena SER las acusaciones del PP de que el PSOE está intentando ocupar las instituciones del Estado. “Es absurdo todo este debate del PP de una especie de conspiración judeomasónica de que yo quiero controlar el INE para alterar el resultado electoral, algo que ya dijo el PP en los noventa″, ha dicho sobre la dimisión del presidente del Instituto Nacional de Estadística. “Mire, yo no he puesto a un militante al frente del [Tribunal] Constitucional como hizo el PP, o de RTVE. Yo no he bloqueado durante 36 meses el Poder Judicial. ¿Por qué lo hacen? Miremos a Estados Unidos. Una mayoría conservadora en el Constitucional puede echar atrás la ley del aborto”.

Además, el jefe del Ejecutivo ha insistido en la idea que lanzó el sábado: “Este es un Gobierno muy incómodo para poderes oscuros. No estoy descubriendo América. Hace cuatro años cambiamos el paso a la derecha económica con una moción de censura que no esperaban. El gran drama es que hay dos partidos de la derecha española que no son autónomos. Hemos visto cómo el jefe del PP denunció la corrupción en su partido y le cortaron la cabeza [en referencia a Pablo Casado]. Cuando el Gobierno de España plantea un impuesto a las eléctricas, hay una minoría poderosa que está en contra. Cuando subimos el SMI, ¿por qué la derecha dice que no? Porque representa unos intereses minoritarios. Uno de los dramas de la política española es que esos partidos no son autónomos y defienden unos intereses minoritarios. Esto yo lo vengo sufriendo desde 2015, y antes lo sufrieron Zapatero y González. Algunos de estos periódicos de la derecha que me critican ya veían a González como el principal problema del PSOE, y a Zapatero, y a Rubalcaba. Esta es una realidad, la afrontamos con la actitud de decir que no nos van a quebrar. Vamos a seguir con nuestra hoja de ruta de avances sociales y conquistas”, ha rematado.

En el PP han provocado indignación las palabras de Sánchez acusándoles de no ser un partido autónomo. Fuentes oficiales populares aseguran que el presidente “está un poco fuera de sus casillas” y juzgan sus declaraciones como “sorprendentes y descontroladas”. “El PP tiene autonomía plena porque no forma parte de una coalición, al contrario que el PSOE, que en cada votación en el Congreso tiene que hacer cesiones que deshonran la trayectoria histórica de los socialistas”, inciden las mismas fuentes.

Los populares interpretan que Sánchez “quiere subir el diapasón después de Andalucía” y está “cruzando demasiados límites”. “Andalucía le ha dejado noqueado y todo lo de la OTAN se acaba de deslucir con el 10,2% de IPC”, argumenta un dirigente de la cúpula. “Es el reflejo de su desesperación por la espiral de errores del Gobierno”, interpreta otro. Sin embargo, ningún dirigente del PP ha entrado a responder en público a Sánchez. En el equipo de Alberto Núñez Feijóo aseguran que el líder popular no tiene pensado hacerlo, porque aunque sería “tentador entrar en una escalada de declaraciones”, Feijóo es un presidente “institucional” y tiene su propia hoja de ruta. Esta pasa por centrar el tiro de su estrategia de oposición en el discurso económico. El líder popular, que este miércoles vuelve a hablar en un foro empresarial, en la XIX Asamblea General de la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid, prefiere que el foco esté puesto en el dato de la inflación, que se ha desbocado en junio hasta el 10,2%, el mayor nivel en 37 años, porque es donde cree que puede provocar un mayor desgaste a Sánchez. El jefe de la oposición ha tenido, por otra parte, que conformarse con ver por televisión, como cualquier ciudadano, los actos de la cumbre de la OTAN que se celebra esta semana en Madrid, porque el Gobierno lo ha dejado fuera.

En este clima enrarecido entre el Ejecutivo y el PP vuelve a alejarse la posibilidad de un acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), al menos en el corto plazo, según admiten algunas fuentes del PP. El pasado viernes las conversaciones saltaron por los aires con la decisión del PSOE de impulsar una reforma para que el consejo recobre sus facultades para nombrar a los magistrados del Tribunal Constitucional y que este pase a tener mayoría progresista. El PP interpreta que el Gobierno no tiene ya interés en acordar el CGPJ porque lo que verdaderamente le interesa es el Constitucional, y le exige retirar la reforma para seguir hablando. Pero el ambiente vuelve a echar por tierra las opciones de un pacto que se resiste desde hace más de tres años.

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