• Corea del Sur ha anunciado este jueves el registro de 39 nuevos casos de COVID-19, la cifra más baja desde finales de febrero cuando alcanzó un pico de 909 positivos.
  • El lento avance de los contagios y la reducida cifra de fallecidos, situada ahora mismo en 204 personas frente a las 15.000 de España, han provocado que muchos análisis destaquen al país como uno de los que mejor ha controlado la epidemia.
  • El país asiático no ha ordenado aislamientos como los de Wuhan, Italia o España, sino que pidió distanciamiento social desde el primer minuto, recomendó el uso de mascarillas a la población y puso en marcha un agresivo plan para hacer pruebas con el objetivo de identificar a los infectados y trazar cualquier contacto directo de los contagiados.
  • Las autoridades ahora se preguntan si es posible que el coronavirus pueda "reactivarse" en algunos de los contagiados después de haber superado el confinamiento a la vista de más de 70 pacientes que han vuelto a dar positivo en los test cuando se creían curados.
  • Descubre más historias en Business Insider España

Corea del Sur detectó el pasado 20 de enero el primer caso de coronavirus en su país. Tres meses después su cifra de contagiados asciende a las 10.423 personas y los fallecidos suman 204 según las últimas cifras oficiales, unos números que contrastan con las más de 15.000 muertes en España, que solo en las últimas 24 horas ha reportado más del triple de fallecidos que el país asiático en todo este lapso de tiempo.

Las gráficas apuntan a Corea del Sur como la gran excepción mundial y los análisis subrayan su estrategia como la más acertada para combatir una pandemia mundial que va camino de las 100.000 muertes y ha paralizado la actividad económica y social en casi todo el mundo. Corea, sin embargo, no ha tenido que recurrir a confinamientos de la magnitud de los decretados China —que ha aislado por completo la ciudad de Wuhan durante 76 días— o las cuarentenas impuestas en Francia, Italia o España.

De hecho, el país asiático ha anunciado este jueves solo 39 nuevos casos de COVID-19, la cifra más baja desde finales de febrero cuando alcanzó un pico de 909 positivos diarios. España, que parece haber superado ya el pico más virulento del brote, ha sumado este jueves más de 5.750 nuevos contagios a pesar de que el estado de alarma se decretó hace 26 días y los expertos sitúan el período de incubación de la enfermedad entre 1 y 14 días. La actividad productiva no esencial, eso sí, no se detuvo hasta el 31 de marzo (hace menos de 10 días), y se reactivará el lunes 13 de abril según ha confirmado el Gobierno.

Lejos del optimismo sobre unas cifras que pueden cambiar rápido como está quedando patente en Singapur, las autoridades sanitarias de Corea del Sur están cada vez más preocupadas por el aumento del número de pacientes que han vuelto a dar positivo en el test del coronavirus después de haber sido diagnosticados y haber superado el confinamiento, según explica The Korean Herald.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea del Sur (KCDC, por sus siglas en inglés) ha confirmado que hasta este jueves un total de 74 personas han dado positivo por segunda vez. En lugar de la posibilidad de la reinfección, una opción de la que ya se habló tras casos similares en China pero para la que no existen evidencias científicas según la OMS, se estudia si el coronavirus puede quedar latente en el cuerpo de los contagiados y "reactivarse" más tarde.

"La proporción de pacientes que han vuelto a dar positivo es muy pequeña, incluso si se detectaran más casos", subrayaba el lunes Kwon Joon-wook, subdirector del KCDC. "Es importante examinar el virus y comprobar la infecciosidad en estos casos", apuntaló. Por eso, Corea ha anunciado que realizará pruebas epidemiológicas en estos casos para descifrar exactamente qué ha pasado, si existe posibilidad de que el virus se "reactive" o si en realidad los test están generando falsos negativos.

Leer más: La cuarentena en Wuhan fue más rápida y agresiva que los confinamientos de Europa: a qué se enfrentan España e Italia en los próximos días

Una investigación publicada a finales de marzo realizado sobre 55 pacientes del hospital de Zhongnan en Wuhan que habían sido dados de alta tras haber superado en teoría el COVID-19 descubrió que 5 de ellos volvieron a dar positivo. Otro estudio diferente, de la revista Cell Death & Differentiation publicada por Nature Research, explica que las "reactivaciones" pueden sugerir que quizás sea difícil lograr una respuesta inmunológica de eliminación de virus al SARS-CoV-2, al menos en algunos pacientes, y que las vacunas podrían no funcionar en estos individuos. De cualquier manera, son necesarias nuevas investigaciones para alcanzar conclusiones relevantes desde el punto de vista científico.

Actualmente se considera que un paciente se ha curado cuando dos test realizados en un intervalo de 24 horas muestran resultados negativos. "Ha habido muchos casos en los que un paciente durante el tratamiento da resultado negativo un día y positivo al día después", explica Jeong Eun-kyeong, director del KCDC, según declaraciones que recoge Bloomberg.

Test masivos a toda la población para rastrear la propagación del coronavirus

Los centros comerciales siguen abiertos en Corea del Sur pese a la pandemia del coronavirus. Reuters

Aunque todavía es pronto para hablar de triunfos, especialmente con cifras de centenares de muertos y con multitud de expertos advirtiendo sobre el peligro de suavizar las medidas de cuarentena ante el riesgo de que se produzcan nuevos brotes hasta que no exista una vacuna efectiva al alcance de la mayor parte de la población, varios análisis de la prensa nacional y extranjera coinciden en que el enfoque coreano ha sido de los más acertados para combatir la pandemia.

Con apenas medio centenar de casos el alcalde de Daegu, el gran foco de la enfermedad en el país, pidió a todos los residentes que se quedaran en casa y usaran mascarilla en todo momento. En Madrid ya había un millar de contagios cuando se pidió a la gente quedarse en casa, subraya El País, y por el momento no existe una recomendación en firme de las autoridades sobre el uso de las mascarillas más allá de los profesionales sanitarios. 

Desde el primer minuto Corea lanzó un agresivo plan para realizar miles de test del coronavirus. Y no solo a las personas que presentaban síntomas, sino a todo aquel que hubiera estado en contacto directo con los casos confirmados con el objetivo de controlar todos los focos para valorar la evolución de la enfermedad casi en tiempo real. Además de eso, los coreanos pueden acudir a uno de los 53 puntos de encuentro distribuidos por todo el país en los que ni siquiera tienen que bajarse del coche: los resultados se reciben en el móvil 24 horas después del test, que se realiza a los que hayan notificado síntomas a través de la app de seguimiento.

Leer más: Los expertos dicen que las medidas agresivas de confinamiento han frenado la "primera oleada" del coronavirus, pero alertan de que no deberían suavizarse hasta que se encuentre una vacuna

"Tomar muestras a personas asintomáticas no tiene mucho sentido porque un negativo de hoy no quiere decir que mañana no puedas desarrollar síntomas", explicaba en su día Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Las pruebas se reservaron en España a las personas que acudían ya con síntomas a los centros médicos, aunque en Madrid —como pasó en Wuhan— luego se decidió dejar de hacer el test de coronavirus en centros de salud y a domicilio: todo aquel con síntomas pasó a ser considerado automáticamente como positivo.

"Detectar a los pacientes en una etapa temprana es muy importante", reflexionaba semanas atrás el ministro de salud de Corea del Sur, Park Neunghoo, en una entrevista con la CNN. El sector privado también desde el primer minuto en el país asiático, que no en vano se ha enfrentado ya a brotes pandémicos en las últimas décadas con el SARS y el MERS: una empresa de biotecnología desarrolló un test para identificar el coronavirus en solo 3 semanas y las muestras se procesan en una extensa red de 96 laboratorios en todo el país.

Una pulsera inteligente para controlar la cuarentena además de la app para geolocalizar a los contagiados

Las clases se han retomado en escuelas e institutos pero sin alumnos; algunos profesores acuden para grabar en vídeo las lecciones. Reuters

Al igual que otros países asiáticos, Corea del Sur también apostó desde el principio por la tecnología para intentar frenar la propagación. Los ciudadanos pueden utilizar una aplicación que, mediante GPS, localiza a los contagiados para que los demás puedan evitar esas zonas y, además, pueden revisar el historial de movimientos de los casos más cercanos para poder valorar si han podido contagiarse en comercios, parques o, directamente, por la calle. 

España por ahora ha limitado las apps a un servicio de información y autodiagnóstico con el objetivo de reducir la congestión no solo de los hospitales sino de los teléfonos de información activados por las comunidades autónomas. Preguntada en rueda de prensa por Business Insider España, la ministra Nadia Calviño reveló este miércoles que no se descartaba la creación de una aplicación de geolocalización para evitar nuevos contagios y aseguró que estaban inspirándose "en ejemplos de ámbito internacional, pero adaptándolos al GDPR, ya que la UE tiene uno de los estándares más altos en protección de datos".

"Las medidas de vigilancia adoptadas para combatir la pandemia deben ser legales, necesarias y proporcionadas", han advertido un centenar de colectivos de todo el mundo han pedido a los gobiernos que no cercenen los derechos digitales con las medidas de vigilancia masiva. "No podemos permitir que la pandemia sirva como pretexto para una vigilancia indefinida", denuncian en un texto en el que abrazan que se implemente "más vigilancia digital" solo bajo una serie de "condiciones".

Leer más: El coronavirus ya ha provocado una recesión a escala global en el comercio exterior y el empleo que superará a la de 2008, según la OMC y la OIT

Mientras tanto Corea del Sur estudia ir un paso más allá en el uso de la tecnología. Dado que algunos ciudadanos han sido 'cazados' fuera de casa cuando debían estar bajo cuarentena, el Gobierno ha sugerido la posibilidad de utilizar pulseras inteligentes para controlar los movimientos de todos aquellos que están bajo cuarentena en casa. Ocho de cada diez coreanos están de acuerdo con esa medida, según una encuesta de The Korea Times, que apunta a que son precisamente los más jóvenes, las mujeres y los afines al partido en el Gobierno, quienes apoyan más ampliamente el método de control.

Actualmente unas 46.600 personas están bajo cuarentena en Corea del Sur. Allí solo se hospitaliza a los pacientes de alto riesgo, mientras que los contagiados con síntomas moderados pasan dos semanas de cuarentena en espacios públicos habilitados en los que reciben atención médica hasta que dan negativo en dos pruebas consecutivas. Los contactos directos con los positivos y contagiados asintomáticos que pueden medir su propia temperatura y no tienen en casa familiares con enfermedades crónicas pueden realizar la cuarentena en casa durante dos semanas en las que reciben dos llamadas telefónicas al día para asegurarse de que no empeoran y que están permaneciendo en casa.

A pesar de todas las medidas, las autoridades coreanas insisten en el llamamiento público al distanciamiento social ante la posibilidad de que existan "portadores silenciosos" del coronavirus, exhiben mano dura contra quienes se saltan la cuarentena —incluso deportando a los extranjeros que salen de casa— y reducen las interacciones en la medida de los posible: el nuevo curso escolar, cuyo inicio se aplazó más de un mes, se ha estrenado con clases online y la capital del país, Seúl, ha ordenado esta semana el cierre de los restaurantes después de detectar un foco de contagio en la ciudad. La batalla contra el virus tampoco descansa allí.