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Medio millar de españoles para una tarea titánica

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 10/01/2020 Lucía Abellán
Un soldado español en la base Gran Capitán, en Besmayah, Irak. Instagram del Estado Mayor de la Defensa. © EL PAÍS Un soldado español en la base Gran Capitán, en Besmayah, Irak. Instagram del Estado Mayor de la Defensa.

Más de medio millar de militares españoles adiestran a los cuerpos y fuerzas de seguridad en Irak, uno de los países más convulsos del mundo, que vive estos días turbulencias adicionales. Los aproximadamente 550 españoles allí destacados integran la segunda misión más numerosa de España en el exterior, con una tarea titánica: mejorar las capacidades de las fuerzas iraquíes en su lucha contra el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán ha obligado esta semana a reubicar a 10 militares españoles que estaban en Bagdad. En principio, se trata de un hecho aislado. Salvo que la incertidumbre que envuelve a la región obligue a replantear la estrategia, la voluntad española es mantener el grueso de las tropas en sus funciones, según explican fuentes gubernamentales.

Pese al nutrido volumen de efectivos que la integran —solo la misión de la ONU en Líbano cuenta con más españoles—, los trabajos en Irak nada tienen que ver con una misión de combate. Tampoco con controlar zonas de ocupación, como ocurrió en 2003. Las tropas españolas en Irak se limitan a hacer labores de entrenamiento y asesoramiento y representan el 5% de los aproximadamente 11.000 soldados desplegados en Irak, Siria y Kuwait, según explica a este diario un portavoz de la Coalición Internacional contra el Daesh (acrónimo en árabe del ISIS), surgida en 2014 e integrada por unos 60 países para luchar contra el autoproclamado califato.

Además de esa tarea, en la que participa personal muy cualificado, destaca también la contribución de los helicópteros que España ha desplazado allí. “Son bienes escasos, que sirven para desplazar tropas, para evacuaciones y para labores logísticas, y que son muy apreciados por la Coalición Internacional anti Daesh”, explica Félix Arteaga, experto en seguridad del Real Instituto Elcano.

La inmensa mayoría de los instructores españoles presentes en Irak participa en la misión de esa coalición contra el ISIS (Inherent Resolve, por su denominación inglesa). Otra mínima parte se integra en una operación posterior —y mucho más modesta— de la OTAN, que mantiene en el país alrededor de 500 soldados de diferentes países desde octubre de 2018, tras la petición expresa que formuló el Gobierno iraquí. A esta misión, denominada asépticamente Misión de la OTAN en Irak y centrada en el asesoramiento, sin tareas de combate, pertenecía la decena de militares desplazados esta semana por el Gobierno español desde la capital, Badgad, hasta Kuwait por motivos de seguridad. La fragilidad en la zona —pocas horas después de este anuncio se produjo el ataque iraní contra dos bases aéreas estadounidenses— forzó ese movimiento, aunque el resto de las tropas continúa ejerciendo su labor.

La presencia de españoles en territorio iraquí se distribuye en cuatro puntos. El primero y más nutrido es Besmayah, ciudad al sur de la capital donde los militares de la base Gran Capitán proporcionan entrenamiento a las fuerzas armadas del país. También hay personal en Bagdad (ahora solo quedan tres militares), en Al Taqaddum y en Taji. En esta última localidad, militares de Operaciones Especiales adiestran a unidades del servicio contraterrorista, según información oficial del Ministerio de Defensa.

Al contingente español se suman los militares y los activos pertenecientes a la llamada Task Force Toro, la unidad de helicópteros que proporciona transporte aéreo a las tropas de la coalición contra el ISIS. Defensa precisa en su página web que dispone de helicópteros Chinook y Cougar. Por último, hay una unidad de inteligencia, vigilancia y reconocimiento que se desplegó en la base de Al Asad en octubre de 2017, que sirve de apoyo logístico, entre otras, a las fuerzas españolas. El ministerio ha rehusado ofrecer más información “por la seguridad de las personas allí desplegadas”.

“Lo que interesa saber es cómo afectan los últimos acontecimientos a las misiones allí desplegadas. Ahora mismo todo está pendiente de la decisión del Gobierno iraquí”, analiza Félix Arteaga. Tras la reubicación de los 10 militares españoles, el Gobierno se limitó a señalar que “cualquier decisión se tomará bajo el paraguas de la OTAN o de la coalición”.

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