Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

"El cáncer de páncreas tiene una alta mortalidad, pero los avances en cirugía y tratamientos permiten que haya largos supervivientes"

Logotipo de El Mundo El Mundo 14/11/2022 Sonia Moreno

La presidenta de la Asociación Española de Cirujanos (AEC) Elena Martín Pérez no puede ocultar su satisfacción por cómo ha ido el Congreso Nacional de Cirugía, celebrado esta semana en Madrid. Los más de 1.600 asistentes inscritos suponen toda una cifra récord para este evento bienal. Había ganas después de que se hubiera tenido que suspender el anterior congreso por la pandemia. A ello se añade, subraya, la alta calidad de los trabajos que se han presentado.

Pero además de por sus excelentes cifras, este congreso se recordará como el primero que preside una cirujana, por cierto también la primera mujer en estar al frente de la AEC, y una de las pocas jefas de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo en un gran hospital (el Universitario de La Princesa, en Madrid). Ella confía en que la visibilidad que le dan estos cargos sirva para inspirar a otras compañeras y, por ende, a las mujeres: "Si lo ves, es más fácil", asegura esta experta en cirugía del páncreas, en alusión a que con el ejemplo se puede aumentar la participación femenina no ya en el ámbito profesional, también en el de las responsabilidades.

PREGUNTA. Con un ámbito como el quirúrgico tendente a la especialización y a la superespecialización, ¿tiene sentido hablar de Cirugía General?

RESPUESTA. En realidad, estamos subdivididos en subsecciones o subapartados dedicados a cirugía hepatobiliopancreática, coloproctología, de la pared abdominal, la mínimamente invasiva o la endocrina, por citar algunas de las muchas que tenemos. Así trabajamos en los hospitales con unidades específicas diversas. Pero también es cierto que la especialidad de Cirugía General y del Aparato Digestivo nos da un paraguas común a los cirujanos, con una formación básica, que luego se irá dirigiendo hacia un área concreta, como ocurre en otros países. Así que sí tiene sentido una asociación en la que se puedan hacer temas transversales que sirvan para todos.

P. El lema de este congreso es 'Hacia el futuro de la mano del paciente', y se ha hecho hincapié en la importancia de la toma de decisiones compartida. ¿Cómo se puede profundizar en esa participación activa de los pacientes?

R. Nuestra idea es intentar hacer lo que llamamos una AEC abierta, no solo a los socios, sino también a la sociedad, y, en concreto a los pacientes. En el marco del congreso, nos hemos reunido con varias asociaciones de pacientes y también queremos continuar con esas reuniones de forma individual con cada asociación, porque consideramos que hay mucha necesidad de comunicación. Queremos tener un paciente experto y, para ello, poner a sus disposición todo nuestro conocimiento científico. Es verdad que cada vez los pacientes están mucho más instruidos e informados y eso es bueno para los procesos. La idea también es educar a los cirujanos sobre cómo tenemos que hablar al paciente para que puedan participar en la toma de decisiones. Este aspecto es común a todos los cirujanos. No se trata de decirles que decidan, si el cirujano no sabe informar, difícilmente se podrá alcanzar una decisión compartida. Entre otras acciones, crearemos un grupo de trabajo en el que participen pacientes para que nos guíen hacia una mejora en la comunicación.

P. Por patologías, ¿han identificado donde se puede incidir más en esas decisiones compartidas?

R. Por ejemplo, dentro del cáncer, en la cirugía de la mama; o en el cáncer de colon y también en la cirugía endocrina. Pero en general, si dentro del proceso hay varias alternativas, el paciente puede tomar una decisión. Y eso es prácticamente en todos los campos de la cirugía. Pero para ello, como he dicho, la comunicación es esencial. El paciente tiene que saber qué es lo que se le va a hacer; nos podemos apoyar con imágenes, vídeos, y también es importante intentar que participen diferentes disciplinas.

P. Sin dejar el tema de las necesidades de los pacientes y la apertura a la sociedad, ¿han podido tratar la situación de las listas de espera quirúrgica? ¿En qué momento se encuentran tras los estragos de la pandemia?

R. En este congreso no lo hemos abordado, pero es cierto que se están haciendo muchos esfuerzos y es una prioridad muy importante para todos los profesionales. Creo que se están recuperando, con la realización de mucha cirugía extra. Es algo en lo que también queremos trabajar con las autoridades sanitarias para ver cómo podemos ayudar, por ejemplo, en la identificación de prioridades.

P. Es experta en cirugía del cáncer pancreático, uno de los más letales. ¿Cómo han evolucionado los procedimientos quirúrgicos en este campo? ¿Por qué son tan exigentes?

R. El cáncer de páncreas está aumentando, cada vez operamos más. Se estima que será la segunda causa de muerte por cáncer en 2030. Probablemente en ese aumento influyen factores ambientales que interaccionan con otros genéticos y moleculares, es algo que se está estudiando. El pronóstico es muy malo; siempre se ha dicho que la incidencia es prácticamente igual a la mortalidad, pero ha habido algunos avances en el tratamiento y en la cirugía. En los últimos años se ha conseguido, gracias al desarrollo de la quimioterapia, que muchos pacientes que no se podían operar pudieran tener esa posibilidad. Además, se emplean con más frecuencia abordajes mínimamente invasivos, como el robot y la laparoscopia, lo que probablemente está mejorando la recuperación del paciente, e incluso posibilitar una disección que nos permite resecar el tumor con muchos márgenes. Suele afirmarse que la cirugía es la única opción potencialmente curativa del cáncer, pero creo que ayuda mucho compaginarla con tratamiento sistémico adecuado, con quimioterapia, y, en ocasiones, con radioterapia

Una dificultad en este tipo de cáncer es que requiere cirugías muy amplias, en las que a veces hay que extirpar también una parte del estómago, del intestino y sobre todo de la cabeza de páncreas. De ahí que sean cirugías de varias horas de duración. Además, es un órgano cuyas características no favorecen las suturas, por lo que el riesgo de complicaciones es alto. No obstante, se está consiguiendo que disminuyan gracias a una optimización de la prehabilitación del paciente, tanto desde el punto de vista nutricional, con suplementos específicos, como con recomendaciones de ejercicio y de respiración. De esta forma, llega a la cirugía en las mejores condiciones, y después hay que intentar movilizarle lo antes posible; todo con el objetivo de mejorar su recuperación.

P. ¿Y esos avances están influyendo en las opciones de supervivencia?

R. Precisamente, estamos haciendo un estudio sobre largos supervivientes, en colaboración con varios hospitales. Y, sí, hay largos supervivientes en cáncer de páncreas. Cada vez esperamos que haya más.

P. Ha mencionado la cirugía robótica como una de las técnicas con la que se está avanzando. En general, ¿se encuentra lo suficientemente extendida?

R. En muchas comunidades autónomas estamos esperando a tener más equipos. Parece ser que llegarán pronto, pero eso no depende de nosotros. En el congreso se han presentado muchos trabajos sobre cirugía robótica y se ha ofrecido la posibilidad de que los cirujanos pudieran entrenarse. La robótica, como la laparoscopia, tiene una serie de indicaciones que van aportar mucho beneficio en determinadas patologías.

P. ¿Debe plantearse la cirugía nuevas fórmulas para ser más sostenible?

R. Es algo que nos hemos preguntado desde la asociación de forma un tanto novedosa y estamos viendo que tiene con buena acogida. Parece que lo que se conoce como eco-surgery es un tema que interesa a los cirujanos. Lo primero ahora es determinar en qué punto estamos, cuál es la huella de carbono de los procedimientos y ver cómo lo manejamos. Esto se hace ya en otros países y desde la sociedad científica queríamos impulsarlo también aquí.

P. Preside la asociación de un colectivo profesional que tradicionalmente se ha resistido a las mujeres. Si bien la situación hoy es diferente y cada vez hay más cirujanas, no lo es tanto encontrar a jefas de servicio o presidentas de sociedades científicas. ¿Cómo romper esa inercia?

R. Es verdad que la situación ha mejorado mucho. En nuestra Asociación, la proporción de cirujanos senior ya está casi igualada por sexo, y es algo mayor para las mujeres entre los más jóvenes. Creo que una forma de que las profesionales se impliquen más es concienciar a la sociedad y para ello tenemos que estar presentes. Antes no veía tan claro que la representación de la mujer en los foros fuera muy importante, pero ahora sí creo que lo es. Ayuda a concienciar a otras personas. Ver que una mujer es jefa de servicio, presidenta de una asociación o de un congreso contribuye a que las demás se vean reflejadas y quizá se planteen en hacerlo también. Si lo ves, es más fácil. También me parece fundamental la figura del mentor. Y, de nuevo, procurar que haya una representación femenina en los congresos científicos, en los comités, en una mesa redonda. No sé si es una cuestión de cuotas, pero sí de tenerlo en mente y de sensibilidad.

Suscríbete aquí para seguir informado

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon