Se conocen muchos testimonios de experiencias después de la muerte. Personas cuyo corazón se ha detenido, y milagrosamente han vuelto a la vida segundos, incluso minutos después.

Muchas de esas personas describen experiencias similares. Una de ellas es la sensación de viajar a través de un túnel. Otra, que toda tu vida pasa delante de tus ojos, como en una película.

Cientificos internacionales de países como Estados Unidos, Reino Unido o Canadá han llevado a cabo la primera grabación de ondas cerebrales en el momento de morir. Y parece que alguno de estos mitos después de la muerte podrían ser verdad.

 

El descubrimiento ha sido una casualidad, porque el equipo médico no estaba estudiando el proceso cerebral durante la muerte.

Lo que hacía era grabar las ondas cerebrales de una persona epiléptica de 87 años mediante la tecnología EEG, con el objetivo de comprobar qué ocurría en su cerebro durante las convulsiones.

Pero durante un ataque de epilepsia, el paciente sufrió un ataque al corazón, y falleció. Así fue como los investigadores obtuvieron el patrón de ondas antes y después del momento exacto de su muerte.

Los neurólogos han centrado el estudio en los 30 segundos antes y después de que el corazón dejase de latir, y han descubierto información bastante sorprendente.

Los 10 mitos de internet más extendidos que deberías dejar de creerte

El gran mantra del siglo XXI es internet, por eso las leyendas asociadas a su uso se han multiplicado en las últimas décadas. Vamos a echar un vistazo a los 10 mitos de internet más extendidos que deberías dejar de creerte.

En este periodo detectaron una mayor actividad en los tipos de ondas cerebrales conocidos como oscilaciones gamma. Este tipo específico de ondas aparece en procesos como el sueño, la meditación y la recuperación de la memoria.

Así que parece que, en efecto, el cerebro cuando muere, podria rememorar recuerdos de cosas vividas.

"Mediante la generación de oscilaciones que intervienen en la recuperación de la memoria, el cerebro puede estar reproduciendo un último recuerdo de los acontecimientos importantes de la vida justo antes de morir, similar a los que se registran en las experiencias cercanas a la muerte", explica el Dr. Ajmal Zemmar, autor principal del estudio en New Atlas.

Estos investigadores dejan claro que estos resultados no demuestran nada. Es solo un estudio sobre una única persona, que además tenía el cerebro dañado por la epilepsia.

Pero sí ofrece resultados veraces es aspectos como la existencia de actividad cerebral después de la muerte, que podría ayudar en casos de transplantes de órganos.