Muchas semillas y aceites vegetales, carnes frescas y cortes magros, salmón y aguacate, queso y cacahuetes... ¿Te suenan? Son algunos de los alimentos más comunes de la dieta cetogénica o dieta keto, muy popular en los últimos años entre quienes desean adelgazar y mantener su peso a raya con un plan alimentario bajo en carbohidratos, pero en torno a la cual pesan cada vez más dudas sobre sus peligrosos efectos a largo plazo.

Numerosos nutricionistas y estudios masivos subrayan la parte negativa de eliminar o reducir a mínimos un macronutriente tan importante como los hidratos de carbono de la dieta, el principal combustible para el organismo. 

La dieta keto se ampara en la elevada ingesta de grasas para inducir al cuerpo a la cetosis, un estado metabólico que convierte la grasa en compuestos conocidos como cetonas, empleados como fuente de energía. Además, el apetito desciende debido al tipo de alimentos consumidos. 

No son pocas las evidencias en contra de la keto a largo plazo: acorta la esperanza de vida, aumenta el riesgo de enfermedades, suprime ingredientes saludables como las legumbres o los cereales y puede resultar pobre en fibra. 

Ahora, una nueva revisión de investigación publicada en la revista Frontiers in Nutrition sostiene que las dietas cetogénicas populares bajas en carbohidratos no son saludables para la mayoría de las personas, y que la keto resulta especialmente peligrosa para embarazadas y personas con enfermedades renales.

Alimentos de la dieta keto © Proporcionado por Business Insider España Alimentos de la dieta keto

Lee Crosby, el autor principal de esta revisión recientemente publicada, llega a llamar a la dieta cetogénica típica "un desastre que promueve enfermedades".

"Consumir carnes rojas, carnes procesadas y grasas saturadas y restringir las verduras, frutas, legumbres y cereales integrales ricos en carbohidratos es una receta para la mala salud", apunta Crosby, según recoge New Atlas.

En el artículo se califica este plan alimentario como particularmente inseguro para embarazadas y personas que padecen enfermedad renal. También se indica que los efectos sobre la salud a largo plazo de la dieta no están claros: muchos alimentos cetogénicos, como la carne roja o las grasas saturadas de la mantequilla están relacionados con enfermedades cardíacas y cáncer.

"Estas dietas bajas en carbohidratos y altas en grasas pueden aumentar los niveles de colesterol LDL y el riesgo general de enfermedad crónica", agrega Crosby. "Si bien la dieta cetogénica puede reducir el peso corporal a corto plazo, este enfoque no es más eficaz que otras dietas para bajar de peso", puntualiza.

El artículo reconoce que las dietas cetogénicas son efectivas para reducir la frecuencia de las convulsiones y sugiere que su uso en pacientes con epilepsia resistente a los medicamentos está bien respaldado. En el resto de casos, la investigación señala que los peligros de la keto superan a sus beneficios.

La polémica continúa, ya que otros estudios, como uno realizado recientemente en ratones, indican que esta clase de dietas mejoran la salud y la vista, mientras que otros como una investigación reciente de la Universidad de Yale publicada en Nature subrayan beneficios metabólicos de corta duración, que a la larga desaparecen. 

Casi todo el cuerpo de investigación hasta la fecha apunta a que seguir la dieta keto a largo plazo puede causar más de un disgusto. Lo mejor es apostar por una nutrición balanceada y seguir dietas como la mediterránea, considerada la mejor del mundo en los últimos años y ligada a una vida larga, plena y saludable.