Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El abismo entre ricos y pobres en Hungría

Hay muchas casas humildes en el norte de Hungría. Es una de las regiones más pobres del país. Renáta Mező y sus 6 hijos viven en el pueblo de Mizserfa. Su pareja trabaja en una fábrica, pero no es suficiente y la vida sigue siendo dura: "Mi marido es soldador", explica, "gana 165.000 forintos, unos 500 euros. Si hace horas extras los sábados y domingos, puede llegar a 200.000 forintos. Además, tenemos un subsidio familiar del Estado de 100.000 forintos." Hay muy pocos empleos en el barrio. Algunas personas se desplazan más de 100 kilómetros para trabajar en diferentes turnos para lograr mantener a sus hijos. "La escuela empieza pronto, he ahorrado algo de dinero pero tendré que emplearlo. Tal vez tenga que hacer algunos trabajos para llegar a fin de mes, se lamenta una mujer. En Hungría el umbral de pobreza se situó en 256 euros. el pasado año. Pero los más desfavorecidos ganan un 25% menos. "La mina de carbón más próxima se cerró hace más de 25 años. En Mizserfa, ya no hay tiendas de comestibles ni colegios y la Casa de la Cultura y el cine están cerrados. En estas poblaciones, la pobreza significa no sólo falta de dinero, sino también de oportunidades", detalla Gabor Kiss para Euronew.s. Una ONG ofrece subsidios regularmente en esta zona. Su responsable, el sociólogo Tamás Horn, dice que la pobreza sólo se puede erradicar mediante la educación y la creación de empleo: "En los últimos años, desde que comenzamos a trabajar, hemos visto un aumento en el número de familias con necesidades, a pesar de las iniciativas locales. Estas iniciativas son bastante débiles, así que sin los subsidios del Estado no son sostenibles a largo plazo". En 2017, el mayor porcentaje de personas en riesgo de estar bajo el umbral de pobreza estaba en Rumania y el menor en Finlandia. En Hungría, la brecha se amplió después de ese año. Mientras tanto, la sociedad del país se enriquece cada vez más. El creciente mercado de viviendas de lujo en Budapest es un claro ejemplo de este fenómeno y Károly Benedikt, analista de mercado inmobiliario, es un buen testigo: "Cada vez más húngaros buscan inmuebles más caros. Quieren comprar casas o apartamentos familiares de primera calidad. Ya sea para ellos, lo que también refleja el fortalecimiento de la economía, o por razones de inversión. En Hungría, los gastos de consumo del 20% de la población más ´rica es 3,7 veces mayor que los del 20% más pobre.

SIGUIENTE

SIGUIENTE

Últimos vídeos

image beaconimage beaconimage beacon