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Carmen Cabezas, ecuatoriana que aviva debate del rol de inmigrantes en la UE

Estrasburgo (Francia), 18 sep (EFE).- (Imagen: Jorge Ocaña) Carmen Cabezas, una inmigrante ecuatoriana residente en Barcelona y una de las 68 personas que representan a España en los paneles ciudadanos de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, está este fin de semana en Estrasburgo para abrir el debate sobre la divergencia de los derechos entre inmigrantes y nacionales dentro de la Unión Europea cuando se les exige los mismos deberes.“Aquí (en la UE) hay inmigrantes que llevan 10 años viviendo. Los europeos de nacimiento tienen derecho a sufragio para tomar decisiones, ¿por qué no la gente que es inmigrante y que tiene residencia? Un inmigrante tiene seguridad social, paga impuestos y tiene los mismos deberes”, asevera a Efe Cabezas (55 años), quien llegó a Barcelona hace ahora 23 años.Porque muchos inmigrantes residentes de la UE, pero sin nacionalidad, “quieren votar en el país que los han acogido” y quieren que “cambien las cosas porque tienen necesidad de muchos cambios que a lo mejor a los nacionales no les interesan”, dice.Graduada en administración de empresas, cuando Cabezas llegó a España su título no fue convalidado. En estos años ha trabajado de teleoperadora hasta que el coronavirus azuzó de repente y su empresa la despidió; desde entonces continúa en paro.Para ella, ese futuro de la UE del que tanto se versará durante la Conferencia y los paneles ciudadanos pasa irremediablemente por lograr más oportunidades laborales, también para esa generación que son expulsados del mercado laboral tan solo por su edad.En España, casi un millón del total de parados tienen 50 años o más, según la última Encuesta de Población Activa (EPA), lo que representa el 26,7 % de la cifra total de desempleados.“No por que tengamos cierta edad ya no deberíamos tener trabajo. Todos deberíamos tener las mismas oportunidades”, opina.Además, de todos los temas que este fin de semana están sobre la mesa - economía, justicia social, educación, juventud, etc.-, Cabezas quiere poner el foco especialmente en lograr una “educación de calidad”, lo que debería ser, a su juicio, la piedra angular del devenir del bloque comunitario ya que permitirá a los europeos tener un trabajo y una vivienda digna.Ecuatoriana de nacimiento, europea de adopción, esta excontable ve necesario lo que muchos políticos y mandatarios han repetido desde que se dio el pistoletazo de salida a la Conferencia: que las conclusiones, recomendaciones e inquietudes que salgan del debate ciudadano se traduzcan en cambios tangibles y reales.“Quiero que esto no se quede en palabras. Lo que estamos llevando a cabo estos días, que nos traen a opinar, que se escuche realmente”, pide.UN LARGO CAMINO POR RECORRERPara Paloma Tolentino (55 años) la Conferencia y los paneles ciudadanos son el inicio de un largo camino por recorrer. “Hay tantas cosas por hacer, hay más por hacer que las que se han hecho”, reflexiona al término de una larga jornada esta trabajadora de una residencia de ancianos que a veces tiene en su mente esa idea, como muchos otros ciudadanos dice, de que las opiniones de los europeos quedan "en los despachos de arriba”.“Tienen que escuchar al pueblo, ellos están allí porque nosotros estamos debajo, o sea estamos sujetando la pirámide”, subraya Tolentino, quien ha venido desde Madrid para, como el resto de panelistas, dar voz a los problemas de la ciudadanía europea.Ahora lleva su convencimiento por el proyecto europeo, de lo que representa la Unión Europea y todo lo que puede llegar a hacer para participar en lo que promete ser una cavilación para dar pie a propuestas de reforma del proyecto comunitario.Esa ambición por reformarse, por lograr limar las asperezas que debilitan los propios cimientos de la UE, deberá, a su juicio, materializar una mayor repartición de la riqueza, “que los que tienen más, paguen más y que los que menos se vean beneficiados”.Y lograr, también un futuro en el que la Unión Europa reme junta, en la que exista una “legislación común”, pero “respetando la individualidad”. “Como en cualquier familia, los hermanos no son clones y eso hay que respetarlo”, arguye.DECLARACIONES EN ESPAÑOL DE CARMEN CABEZAS Y DE PALOMA TOLENTINO (POR ORDEN DE APARICIÓN). RECURSOS DE LA SEDE DEL PARLAMENTO EUROPEO EN ESTRASBURGO. (c) Agencia EFE

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