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María Félix y la historia detrás del collar de lujo que encargó a Cartier

logotipo de Vogue Vogue 08/04/2021 Cecilia Suárez Olvera

Del cuello de María Félix cuelgan dos cocodrilos que se unen frente a su mentón. Uno de ellos, el que se pinta de verde, está cubierto de esmeraldas; el otro tiene incrustados diamantes amarillos. Estas piezas de lujo diseñadas por encargo en 1975 por Cartier y podían ser usadas por ‘La Doña’ de esta manera o bien de manera individual como broches. Así como su personaje es una leyenda, también lo es la historia detrás de esta petición especial que hizo a la fábrica de joyas de lujo. 

María Félix es una de las actrices mexicanas más famosas de la historia y fuera de la pantalla era también la musa de escritores, diseñadores y cantantes. Su rostro no fue únicamente un ícono de la época de cine de oro mexicano, fue también uno de los más distinguidos en la alta costura en la segunda mitad de 1900. Firmas como Dior, Yves Saint Laurent y Balenciaga eran parte de sus estilismos. Y como lo demostró en múltiples ocasiones, lo eran también este tipo de accesorios que pocas pudieron haber portado con la misma seguridad como lo hizo ella. 

Maria Félix fue también un referente de la alta costura. © Mondadori Portfolio Maria Félix fue también un referente de la alta costura.

Aunque el collar de cocodrilo no es la única petición especial que hizo María Félix a una de sus marcas favoritas, la fascinación que tenía por los animales salvajes también cubrió otra solicitud hecha joya en forma de serpiente, una que quedará en la historia de sus piezas de joyería más emblemáticas. Tan es así que desde hace varios años ha sido exhibida en diferentes galerías del mundo por la carga histórica pero también por ser una pieza única e impactante. 

La historia del collar de cocodrilo de María Félix

María Félix portando el collar de cocodrilos. © Vogue México y Latinoamérica María Félix portando el collar de cocodrilos.

Ante la duda hay que mirar a María Félix por sus trucos de estilo para lucir elegante siempre. Prendas básicas como una camisa con lazo o pantalones negros pueden ser implementados por cualquiera todos los días. Sin embargo, la dueña de la frase: ‘Una mujer original no es aquella que no imita a nadie, sino aquella a la que nadie puede imitar’, también recurría a otros recursos que reflejaban su personalidad y adornaban sus estilismos.

La historia cuenta que un día ‘María Bonita’ entró en una tienda parisina de Cartier en 1975 con un cocodrilo entre sus brazos, se trataba de la mascota de la diva del cine. Lo colocó sobre un mostrador y pidió que le hicieran una copia exacta del animal usando únicamente piedras y metales preciosos. La solicitud no resultó en una sino en dos réplicas. Así nació una de las creaciones más icónicas de la firma. 

Los animales, en particular los reptiles, ya era una fuente de referencia de la casa francesa desde principios del siglo XX, sin embargo el pedido resultó en un reto para los expertos en joyería. Después de la muerte de la actriz mexicana, sus joyas fueron puestas a la venta y el collar fue adquirido nuevamente por sus creadores para formar parte de su archivo histórico. Este legado ha servido de inspiración al que han vuelto en más de una ocasión para dar con colecciones inspiradas en este colar. 

En 2019, el director de imagen, Pierre Rainero, anunció que se estaba trabajando en nuevos diseños con 14 esmeraldas excepcionales procedentes de Colombia. Inspirados en el collar de María Félix y en la deidad egipcia Sobek, creador del Nilo (y dios de la fertilidad, la vegetación y la vida en la mitología), crearon una nueva colección compuesta por un collar, brazalete y pendientes que llevaron más de 2,000 horas de trabajo. 

Sin embargo, los cocodrilos no fueron los únicos reptiles que adornaron el cuello de María Félix. Unos años antes, en 1968, ‘La Doña’, comisionó una pieza llamada ‘Collar Serpiente’. Creada a partir de platino, oro blanco, oro amarillo y dos esmeraldas que le servían como ojos; la impactante pieza estaba compuesta por 2,473 diamantes y un peso de 178,21 quilates. Por supuesto que al portarlo lucía una reluciente sonrisa que nos sigue cautivando. 

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